El deterioro ambiental amenaza el modo de vida europeo

Sustentabilidad

La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) ha publicado este lunes su informe quinquenal, en el que advierte que la degradación del medio ambiente pone en peligro el estilo de vida en Europa. El documento señala que, a pesar de los avances en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire, el estado general del medio ambiente en el continente es preocupante, especialmente por la pérdida de biodiversidad, la sobreexplotación de recursos y el consumo excesivo.

El informe destaca que Europa se calienta al doble de velocidad que el resto del planeta, lo que genera riesgos significativos para la prosperidad económica, la seguridad y la calidad de vida. Entre los problemas más graves, la EEA subraya la pérdida de biodiversidad terrestre y marina, impulsada por patrones de producción y consumo insostenibles, particularmente en el sistema alimentario. Cada europeo consume un promedio de 14 toneladas de recursos al año, superando hasta seis veces el consumo en países de bajos ingresos, cuando la ONU recomienda un máximo de 7 a 9 toneladas per cápita para 2030.

La agricultura emerge como un sector crítico, siendo responsable de la mayor presión sobre los recursos hídricos debido al uso de fertilizantes y pesticidas, además de contribuir con el 93% de las emisiones de amoniaco en la UE. El informe también alerta sobre el declive de los bosques europeos, cuya capacidad para absorber CO₂ disminuye por la deforestación y las plagas, y la precaria situación de la biodiversidad, con solo el 28% de las especies protegidas y el 15% de los hábitats en buen estado.

En un contexto político marcado por el auge de movimientos populistas y el desvío de recursos hacia el gasto militar, la directora de la EEA, Leena Ylä-Mononen, enfatizó la necesidad de entender la seguridad en un sentido amplio, que incluya protección contra inundaciones, incendios y olas de calor. Por su parte, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, insistió en que proteger la naturaleza es una inversión en competitividad y bienestar, y que retrasar los objetivos climáticos solo incrementaría costes y desigualdades.

El informe también pone el foco en el sur de Europa, especialmente afectado por sequías, incendios y escasez de agua, que impactan la producción de alimentos. La EEA aboga por un cambio transformador hacia una economía circular y medidas urgentes como la contención de inundaciones y el aumento de vegetación urbana para mitigar las temperaturas.

Finalmente, la agencia hace un llamado a no revertir las leyes ambientales ya aprobadas, como el reglamento sobre productos libres de deforestación, y a acelerar las ambiciones climáticas para garantizar un futuro sostenible en Europa.