Nuevos centros de datos de IA generarían 10 millones de toneladas de contaminación climática

Sustentabilidad

Un reciente estudio de la organización ambiental sin fines de lucro RimbaWatch advierte que los nuevos centros de datos destinados a impulsar la inteligencia artificial (IA) en Malasia podrían generar emisiones equivalentes a añadir dos millones de automóviles a las carreteras.

 

La organización urge al gobierno a bloquear las aprobaciones de nuevos centros que no se comprometan a operar exclusivamente con energía renovable.

El informe de RimbaWatch revela que 14 centros de datos de IA, ya sea completados o en desarrollo, consumirán 2,2 gigavatios (GW) de energía, lo que resultará en emisiones anuales de 9,9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO₂e). Esto se debe a la dependencia de Malasia de una red eléctrica alimentada en un 81 % por combustibles fósiles.

Malasia se ha posicionado como el segundo centro de inteligencia artificial más grande del mundo, solo detrás de Estados Unidos, con inversiones de RM3.290 millones (US$777 millones) en nueva infraestructura en la primera mitad de 2025. Empresas como Nvidia, Microsoft, Google, ByteDance (propietario de TikTok) y Oracle han sido atraídas por los bajos costos de electricidad, terrenos asequibles y exenciones fiscales.

Según Tenaga Nasional Berhad (TNB), la demanda de electricidad de los centros de datos podría superar los 5 GW para 2035, con solicitudes de suministro que ya exceden los 11 GW, representando más del 40 % de la capacidad eléctrica instalada en Malasia Peninsular.

Algunas empresas han tomado medidas hacia la sostenibilidad. El Parque de Centros de Datos Verdes YTL en Johor, con 500 MW, operará completamente con energía solar in situ. Proyectos de AirTrunk y EdgeConneX en Selangor también se han comprometido con fuentes renovables.

RimbaWatch recomienda que el Ministerio de Inversiones, Comercio e Industria (MITI) implemente un presupuesto de carbono sectorial y una estrategia de descarbonización alineada con el límite de calentamiento de 1,5 grados del Acuerdo de París, para mitigar el impacto climático de esta creciente industria.