A la cárcel por matar a un yaguareté: claves de un histórico fallo en Argentina

Sustentabilidad

A través de un juicio abreviado en el juzgado N°1 de Formosa, se acordó esta semana que tres de los cuatro hombres que cazaron y carnearon a un yaguareté en Estanislao del Campo vayan dos años a prisión efectiva, aunque cumplirán la pena de forma domiciliaria, por haber asesinado a un yaguareté en Estanislao del Campo, Formosa. El último acusado recibió la misma pena, pero de prisión en suspenso. También se acordó el decomiso de las armas utilizadas durante el crimen, y la realización de actividades de capacitación y concientización. Es la primera vez que la Justicia Federal sanciona penalmente por asesinar un animal en peligro de extinción. En Argentina, la caza y comercialización del yaguareté están prohibidas en todo el territorio nacional protegida por la Ley 25.463. Además, en Formosa, el yaguareté es Monumento Natural Provincial, y a nivel nacional, Monumento Natural Nacional.

El hecho ocurrió a fines de julio del año pasado, cuando tres cazadores mataron a un ejemplar de 150 kilos, lo colgaron y le quitaron la piel. Se cree que también consumieron parte de la carne. Los hombres se sacaron fotos sonrientes con el yaguareté y las subieron a sus redes sociales.

La audiencia contó con la intervención de la Fiscalía Federal de Formosa y la participación de todos los querellantes: Fiscalía de Estado de la Provincia de Formosa, Administración de Parques Nacionales y la organización ambiental Red Yaguareté. El juez es Pablo Morán.

Para Red Yaguareté, el fallo representa una victoria judicial, pero también una gran oportunidad. La ONG reclama hace años la modificación urgente de la Ley Nacional de Fauna 22.421, vigente desde hace cinco décadas y con penas mínimas que resultan irrisorias frente al daño ambiental causado.

Si bien se aceptó el acuerdo del juicio abreviado, la sentencia se confirmará el próximo jueves. Según se supo, los imputados reconocieron su participación en el hecho, aunque aseguraron que no sabían al momento de la detención que matar a un yaguareté (una especie en peligro crítico de extinción) era un delito federal.

Si bien se considera a las cuatro personas como coautores de la muerte del animal, se le determinó una pena menor a uno de los cuatro hombres que además es una persona mayor. Los otros tres, que llegaron al juicio detenidos seguirán en prisión hasta completar su pena. Esta resolución es histórica en el país.

El yaguareté es el mayor felino de América y un verdadero ícono de la fauna argentina. Se lo llama también jaguar, yaguar, otorongo, yaguareté, jaguareté, tigre o tecuán (Panthera onca), Es un mamífero carnívoro félido de la subfamilia de los panterinos. Es la única de las cinco especies actuales de este género que se encuentra en América. También es el mayor félido de América y el tercero del mundo, después del tigre y el león. Su distribución actual se extiende desde el extremo sur de Estados Unidos continuando por parte de México, América Central y América del Sur hasta el norte y noreste de Argentina. Habita principalmente en zonas tropicales secas y húmedas, pero también vive en matorrales áridos. Su dieta es muy amplia, puede cazar grandes presas, incluido ganado, o pequeños animales. Exceptuando algunas poblaciones en Arizona esta especie ya ha sido prácticamente extirpada en Estados Unidos desde principios de la década de 1900.

Se encuentra emparentado y se asemeja mucho en apariencia física al leopardo, pero generalmente es de mayor tamaño. Cuenta con una constitución más robusta Si bien prefiere las selvas densas y húmedas, puede acomodarse a una gran variedad de terrenos boscosos o abiertos. Está estrechamente asociado a la presencia de agua y destaca junto con el tigre, por ser un félido al que le gusta nadar. Su presencia en el Gran Chaco se redujo drásticamente en las últimas décadas y tan solo quedan menos de 20 ejemplares. La combinación de cacería, pérdida de hábitat y falta de controles efectivos dejó a la especie al borde de la extinción en la región. Organizaciones ambientalistas advierten que, si no se toman medidas urgentes, el yaguareté podría desaparecer para siempre del Chaco argentino.