Energías Limpias

En las arenas ardientes del desierto de Gobi, donde el viento susurra secretos de poder ilimitado, China ha encendido una llama que podría devorar al mundo entero de la energía fósil y nuclear obsoleta. Imagina un reactor que late como un corazón de lava fundida, devorando thorium con una voracidad que convierte desiertos en oasis eléctricos. No es ficción: el TMSR-LF1, un coloso de 2 MW térmicos, ha logrado lo imposible en noviembre de 2025 –la primera conversión real de thorium a uranium dentro de un reactor en operación–, confirmando que el thorium no es un sueño, sino un torrente de energía que fluye sin cesar. Mientras tanto, en las sombras de los laboratorios indios, el AHWR duerme en planos y promesas, un gigante encadenado por décadas de demoras, acechando el horizonte de un programa nuclear que podría haber iluminado la India con luz eterna. Esta es la saga épica de dos naciones, dos thoriums, un futuro que se decide en reactores que susurran promesas de independencia energética... o de humillante retraso.

El Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum, el mayor complejo solar de sitio único del mundo, ha alcanzado una capacidad instalada de 3.860 MW en 2025 tras incorporar 800 MW adicionales solo este año, y la Autoridad de Electricidad y Agua de Dubái (DEWA) acaba de anunciar que la meta de 2030 se eleva de 5.000 MW a más de 8.000 MW, con una inversión total que supera los 50.000 millones de dirhams (13.600 millones de dólares).

En el epicentro de la COP30, la cumbre climática que congrega a líderes mundiales en la Amazonia brasileña, se ha destapado un informe demoledor: el Índice del Desempeño de Cambio Climático (CCPI) 2025 revela el desplome histórico de Estados Unidos al colista del ranking global, hundido por las políticas negacionistas de Donald Trump. Mientras el gigante norteamericano ve dispararse sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en hasta 800 millones de toneladas de CO2 equivalente (MtCO2e) para 2030, España irrumpe con fuerza en el puesto 14, escalando cinco posiciones gracias a un 53% de energía renovable en su mix y una reducción del 9,4% en emisiones de CO2 solo en 2025. Este contraste no es solo ambiental: la inacción climática podría costar al mundo hasta un 34% del PIB global para 2100 si las temperaturas suben 3°C, equivalentes a billones de dólares en pérdidas productivas.

En el corazón de Fiorito, Lomas de Zamora, el Parque Solar “Diego Armando Maradona” ya inyecta energía renovable equivalente al 10% del consumo de cuatro edificios municipales, estabilizando la red durante olas de calor y sirviendo como primer polo solar provincial de Buenos Aires. Un homenaje eterno al ídolo que transforma su barrio natal en epicentro de la transición energética, educación ambiental y resiliencia comunitaria.

Sidersa, la icónica siderúrgica argentina con 70 años de trayectoria desde sus humildes orígenes en 1956, lidera la transformación industrial con una inversión de USD 300 millones en su nueva planta de acero sustentable, la más moderna del mundo y pionera en tecnología MIDA para Latinoamérica.

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