Colonia en modo cero emisiones: Buquebus presenta el primer ferry eléctrico de gran porte del planeta, una inversión de más de 350 millones de dólares que revolucionará el transporte marítimo entre Argentina y Uruguay.
En una decisión que marcó un antes y un después en la industria naval, todo comenzó con una frase desafiante en una sala de reuniones de Buquebus, hacia el final de la pandemia. Juan Carlos López Mena, presidente y fundador de la compañía, escuchaba al dueño del astillero australiano Incat mostrar los planos del próximo buque. “El siguiente barco va a ser eléctrico”, comentó el constructor. “¿Por qué el siguiente? Que sea este”, respondió López Mena.
Incat aceptó el reto. Gracias a la relación de más de una década y media y una docena de embarcaciones construidas en conjunto, el astillero modificó los planos sobre la marcha. El resultado: el vehículo marítimo eléctrico más grande jamás construido, un ferry de 130 metros de eslora bautizado China Zorrilla en homenaje a la icónica actriz uruguaya y gran amiga de la empresa.
El buque, que ya flota en Tasmania y se prepara para sus pruebas de mar, comenzará a operar entre Buenos Aires y Colonia durante el primer trimestre de 2026. Con capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, cuenta con ocho motores eléctricos de propulsión a chorro de agua y un sistema de baterías cuatro veces mayor que cualquier instalación marítima previa. Sus emisiones directas de gases de efecto invernadero son cero.
La recarga completa de las baterías se realiza en solo 80 minutos –el tiempo exacto del desembarco y nuevo embarque– gracias a estaciones de carga de última generación instaladas tanto en Puerto Madero como en Colonia. Se trata de la primera operación azul para transporte marítimo eléctrico avalada por la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial y financiada en parte por Santander Uruguay.
“Montamos tableros y convertidores de energía que no existen en ninguna otra parte del mundo, diseñados especialmente en Noruega”, explica López Mena, de 84 años, quien aún recuerda la incredulidad de 400 empresarios europeos invitados por Incat cuando el barco estaba a medio construir: “No podían creer que una empresa argentina tuviera el ferry eléctrico más grande del planeta”.
El China Zorrilla promete viajes silenciosos y confortables, con dos ascensores panorámicos, el free shop marítimo más grande del mundo y la frase de su creador: “Los pasajeros no se van a querer bajar”.
Paralelamente avanza el Portal Buquebus en Puerto Madero, un hub verde de 90.000 m² que incluye parking inteligente ya inaugurado para 415 autos (llegará a 850), jardines elevados, hotel de 150 habitaciones (apertura 2026), torre residencial con certificación LEED y centro comercial. Todo sin construir edificios sobre el estacionamiento: el cielo queda libre y la vista al río, intacta.
Con este proyecto, Buquebus busca duplicar los actuales 2,5 millones de pasajeros anuales entre Argentina y Uruguay y consolidar el corredor Buenos Aires-Colonia como el primer enlace marítimo 100% eléctrico y masivo del mundo.
A sus 84 años, López Mena –quien empezó a trabajar a los 13 y fundó Buquebus en 1982– resume: “Este barco es de primera clase puesto al alcance de la mayoría. Cuando llegan 2.100 pasajeros, la ciudad se enciende”.
#Buquebus #ChinaZorrilla #FerryElectrico #CeroEmisiones #BuenosAiresColonia #PuertoMadero #MovilidadSustentable #BarcoElectrico #JuanCarlosLopezMena #Incat #PortalBuquebus #RioDeLaPlata #TurismoSustentable #ArgentinaUruguay #InnovacionMaritima