Cuba recibe tercer envío de ayuda humanitaria de EEUU tras devastador huracán Melissa

Sustentabilidad

En un gesto de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana, Cuba ha recibido este miércoles el tercer envío de ayuda humanitaria procedente de Estados Unidos destinado a los damnificados por el huracán Melissa, que azotó la región oriental de la isla con vientos de hasta 200 km/h. Esta asistencia, valorada en millones de dólares y enfocada en alimentos e higiene, llega como un gesto de esperanza para miles de familias afectadas, destacando la colaboración humanitaria pese al embargo económico y las declaraciones controvertidas de líderes estadounidenses sobre un posible cambio de régimen en la isla caribeña.

El huracán Melissa, de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, atravesó el este de Cuba a finales de octubre, dejando un rastro de destrucción sin precedentes aunque sin víctimas mortales. Según evaluaciones oficiales del Gobierno cubano, más de 116.000 viviendas resultaron afectadas, junto con 600 infraestructuras médicas, 2.000 centros educativos y cerca de 100.000 hectáreas de cultivos. Las provincias de Holguín y Santiago de Cuba fueron las más golpeadas, con daños severos en transporte, telecomunicaciones, electricidad y suministro de agua, exacerbando la vulnerabilidad de comunidades ya precarias.

Este tercer cargamento, organizado por la agencia estadounidense Servicios de Auxilio Católico (CRS) y la arquidiócesis de Miami, incluye 648 lotes de alimentos y 510 de productos de higiene. Arribó a Santiago de Cuba y será distribuido gradualmente en la comunidad de San José por la organización católica Cáritas, priorizando a familias de madres solteras, adultos mayores y personas con discapacidad. Representantes de Miami acompañaron el envío, subrayando un gesto de solidaridad católica que trasciende las barreras políticas.

Los envíos previos, realizados el 14 y 16 de enero con un valor total de 3 millones de dólares, incluyeron esenciales como arroz, fríjoles, aceites, azúcar, tabletas purificadoras de agua, ollas, utensilios de cocina, cobijas y linternas. Estos se distribuyeron en Holguín y Santiago, beneficiando a miles en las cinco regiones orientales más impactadas. Esta cadena de asistencia resalta el rol clave de organizaciones no gubernamentales en puentes humanitarios.

Sin embargo, esta ayuda llega en un contexto de alta tensión bilateral. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, declaró ante el Senado que a la administración de Donald Trump le "encantaría" ver un cambio de régimen en Cuba, aunque aclaró que no implica acciones directas de Washington. "No cabe duda de que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático", afirmó Rubio, recordando que el embargo está codificado en ley y requiere un cambio gubernamental para su levantamiento. Por su parte, Trump aseguró que Cuba "está a punto de caer" tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, cortando el flujo de petróleo venezolano a la isla.

Desde La Habana, el Ministerio de Relaciones Exteriores respondió con su "firme posición antiimperialista e inclaudicable", rechazando cualquier injerencia. Esta dinámica subraya cómo la ayuda humanitaria se convierte en un oasis de cooperación en un mar de confrontaciones, potencialmente abriendo puertas a diálogos futuros en medio de la crisis climática que azota el Caribe.

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