Funeral de los combustibles fósiles en COP30 Belém: Miles marchan y su impacto viral presiona negociaciones globales por transición energética justa

Sustentabilidad

En las calles de la Amazonia, más de 70.000 activistas, indígenas y artistas protagonizaron un funeral simbólico que ha sacudido la COP30, acelerando el debate sobre la eliminación gradual de combustibles fósiles. Este acto, con una recepción masiva y viral en redes y medios internacionales, exige una hoja de ruta clara para proteger la biodiversidad y garantizar financiamiento directo a comunidades afectadas por la Crisis Climática, en un llamado urgente que resuena en las negociaciones globales sobre Cambio Climático y Transición Energética.

Entre cantos, bailes y murmullos que llenaban el aire húmedo de Belém, tres imponentes tumbas negras de entre cinco y siete metros de altura llegaron a los exteriores del nuevo Mercado de São Brasil. No eran ataúdes comunes: cada uno llevaba grabado un nombre fatídico –Gas, Coal (carbón) y Oil (petróleo)–. Alrededor, viudas enlutadas rodeaban las estructuras, pero el ambiente no era de luto sino de esperanza. Los más de 70.000 asistentes, según organizadores como la Cúpula de los Pueblos, aguardaban que este Funeral De Fósiles se convirtiera en realidad política, presionando a los negociadores de la COP30 para enterrar de una vez por todas la era de los combustibles contaminantes.

"Es un acto simbólico, pero un mensaje político contundente. Los líderes en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático necesitan construir la ruta de camino para acabar con los fósiles", afirmó Joao Talocchi, cofundador de la Alianza Potencia Energética. Mientras en la sede de la COP30 se debate aún sobre transición energética, representantes indígenas y la sociedad civil ya daban sepultura a los tres culpables del calentamiento global en las vibrantes calles amazónicas.

El recorrido fue un estallido de colores y consignas. "No es crisis climática, es violencia climática", gritaban los manifestantes, aludiendo a la devastadora extracción de petróleo en sus territorios. Pancartas clamaban por "financiamiento directo para la Amazonia", "alimentemos al mundo sin destruir el planeta" y "2050 ya está muerto antes de llegar", en referencia al año meta del Acuerdo de París para la neutralidad climática y la eliminación gradual de combustibles fósiles.

Otros portaban carteles gigantes simulando facturas vencidas, simbolizando la deuda pendiente en recursos para combatir el Cambio Climático y el apoyo directo a pueblos indígenas que aún no llega. "El arte muestra la transición de forma lúdica: al frente, ataúdes, mujeres llorando y la muerte marcando el fin de la era fósil; atrás, un futuro a color", explicó Talocchi. Detrás de los elementos fúnebres, la marcha se tiñó de tonalidades vibrantes, representando la transición energética justa, una de las demandas centrales en la COP30.

Las máscaras, trajes, ataúdes y figuras –incluyendo una boa zigzagueante de 30 metros custodiada por más de 80 jaguares y más de 100 artistas– fueron creados por la Escuela de Arte, Teatro y Danza de la Universidad Federal de Pará. "La COP30 viene a la Amazonia, y esto es la Amazonia llegando a la COP30", agregó Talocchi. A pesar de los 33 grados centígrados, los participantes avanzaron sin pausa por casi siete kilómetros, atrayendo saludos y fotos desde balcones y restaurantes.

La llegada de esta movilización ha sido arrolladora: catalogada como uno de los hitos simbólicos más impactantes de la COP30, generó una ola de cobertura en medios como Infobae, El País, Aristegui Noticias y Caracol Radio, con miles de vistas y compartidos en redes sociales. Figuras como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el canciller cubano Bruno Rodríguez, la destacaron en sus discursos, vinculándola a la urgencia de una economía descarbonizada y criticando el lobby fósil. En X, posts virales acumularon decenas de miles de interacciones, amplificando su llamado a la acción. La ministra de Medio Ambiente de Brasil, Marina Silva, la elogió como "la COP de la verdad y la implementación", reforzando su influencia en las fases finales de las negociaciones, donde se debate explícitamente el abandono progresivo de los fósiles. Este eco global no solo visibilizó la resistencia amazónica, sino que presionó por compromisos concretos, convirtiendo el funeral en un catalizador para la transición justa.

Al final del trayecto, el clímax: la multitud enterró ceremonialmente a los fósiles. "Esperamos una hoja de ruta clara para salir de los fósiles y proteger la biodiversidad, la naturaleza y nuestros derechos", declaró Juan Carlos Jintiach, secretario ejecutivo de la Alianza Global de Comunidades Territoriales. Las tres tumbas fueron colocadas en los exteriores de la sede de la COP30, como un recordatorio inquebrantable de lo que se debe concretar antes del cierre de las negociaciones.

Este Funeral De Fósiles no solo capta la urgencia de la Amazonia en la lucha contra el Cambio Climático, sino que envía un mensaje viral: el tiempo de los combustibles fósiles ha terminado. ¿Logrará la COP30 hacer realidad este entierro simbólico?

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