En medio de una grave crisis ambiental que amenaza la salud pública y el ecosistema en el distrito de Pilcomayo, el Gobierno de Perú ha declarado el estado de emergencia en la gestión de residuos sólidos. Esta medida, impulsada por el Ministerio del Ambiente, responde a la paralización total de servicios de limpieza y recolección, afectando a miles de residentes en la provincia de Huancayo, departamento de Junín.
La declaratoria, oficializada a través de la Resolución Ministerial N° 00307-2025-MINAM, fue publicada el 16 de noviembre de 2025 en la sede digital del Ministerio del Ambiente, liderado por el ministro Miguel Angel Espichán Mariñas. Según informó el Ministerio del Ambiente, la decisión surge tras un pedido urgente de la Municipalidad Distrital de Pilcomayo, que alertó sobre la acumulación masiva de basura en espacios públicos y la ausencia de un sitio adecuado para la disposición final de desechos. Un acta de supervisión de la Gerencia de Servicios Públicos de la Municipalidad Provincial de Huancayo documentó esta problemática, mientras que la Oficina Desconcentrada de Junín del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental identificó treinta y un puntos críticos por residuos no recolectados.
Esta emergencia ambiental tendrá una vigencia inicial de sesenta días calendario, con posibilidad de prórroga por hasta cuarenta y cinco días adicionales si persisten las causas, conforme al Reglamento de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos. Durante este periodo, la municipalidad de Pilcomayo está obligada a elaborar un Plan de Acción actualizado en un plazo máximo de siete días hábiles desde la entrada en vigencia de la resolución. Dicho plan debe detallar las actividades para resolver la acumulación de basura, asignar responsables y garantizar informes semanales sobre los avances.
El Ministerio del Ambiente enfatizó que tanto la Municipalidad Provincial de Huancayo como el Gobierno Regional de Junín, junto a otras entidades públicas, deberán implementar acciones complementarias para asegurar la continuidad en el manejo de residuos, en línea con los artículos 127 y 128 del reglamento mencionado. Además, el ministerio proporcionará asistencia técnica durante la ejecución del plan y realizará un seguimiento estricto. La resolución aclara que esta declaratoria no exime de responsabilidad administrativa a los funcionarios que hayan incumplido sus deberes, subrayando la necesidad de accountability en temas ambientales.
"Actualmente existe un cese total de las operaciones de limpieza y barrido de espacios públicos, recolección selectiva, transporte y disposición final de los residuos sólidos municipales", detalla el texto legal, destacando los riesgos para la salud pública y el medio ambiente en la zona. Esta crisis no solo genera olores nauseabundos y proliferación de vectores, sino que también expone a la población a enfermedades, en un contexto donde Perú enfrenta múltiples alertas ambientales, como la reciente alerta naranja por fenómenos peligrosos en Lima y once regiones, según el Senamhi.
Esta intervención del Gobierno peruano busca mitigar un colapso que podría escalar a niveles nacionales si no se resuelve con celeridad. Con la crisis ambiental en ascenso, la sociedad civil y autoridades locales deben unirse para promover prácticas sostenibles y evitar que Pilcomayo se convierta en un símbolo de negligencia ambiental en Junín.
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