La ciudad de Río Tercero dio un paso innovador hacia la sustentabilidad con la inauguración de su primer “Bosque Nativo Urbano de Bolsillo”, un proyecto que combina la recuperación de especies autóctonas con educación ambiental. Ubicado en la calle Catamarca 1550, junto a la sede de la Fundación Juntos a la Par - La Luciérnaga, este espacio verde municipal se destaca como pionero en la provincia por su enfoque educativo y su diseño como “aula ambiental”.
El bosque, que ocupa una plaza en plena zona urbana, reúne más de 60 árboles de 11 especies nativas del monte cordobés, como chañares, talas, molles, quebrachos blancos, espinillos, algarrobos y tuscas, entre otros. Este circuito recrea en pequeña escala el Espinal, la vegetación que dominaba la región antes de la urbanización y la agricultura. “Es un intento de rescate simbólico del patrimonio natural que hemos perdido”, explican desde la Fundación, que lleva 25 años impulsando iniciativas socioeducativas.
Un aula a cielo abierto
El proyecto, desarrollado en conjunto con la Municipalidad de Río Tercero y el Vivero Municipal, no solo busca reverdecer la ciudad, sino también educar. La plaza cuenta con un sendero iluminado y cartelería específica que detalla las características de cada especie, complementada con códigos QR que ofrecen información ampliada en la web de la Fundación. Este diseño la convierte en un aula ambiental ideal para visitas escolares y actividades de concientización sobre la importancia del arbolado autóctono.
“Este espacio contribuye a mitigar las ‘islas urbanas de calor’ y a educar sobre el entorno natural preexistente”, destacan los promotores, subrayando su relevancia en un contexto de cambio climático. La iniciativa también busca inspirar: la Fundación espera que este modelo se replique en otros barrios de la ciudad.
Un concepto global, una ejecución local
Inspirado en los “bosques de bolsillo” surgidos en Japón y adoptados en ciudades como Villa María, Jesús María y Córdoba Capital, este proyecto se distingue por su enfoque educativo. “Es el primero en la provincia con el concepto de aula ambiental”, aseguran desde La Luciérnaga, que ya marcó un precedente en la ciudad con iniciativas como el Proyecto Papelón para el reciclaje de papel y cartón.
Con este “bosque urbano de bolsillo”, Río Tercero no solo recupera su legado natural, sino que se posiciona como referente en educación ambiental y sustentabilidad, invitando a la comunidad a reconectarse con sus raíces verdes.