La deforestación en América Latina va a lograr que nos cocinemos a fuego lento

Sustentabilidad

La deforestación en América Latina está dejando una huella devastadora no solo en el medio ambiente, sino también en la salud humana. Según un estudio publicado en Nature Climate Change, 2.520 personas mueren cada año en la región por golpes de calor asociados a la pérdida de bosques. A nivel global, esta cifra asciende a 28.330 muertes anuales, con mayor impacto en África y el Sudeste Asiático.

La investigación, que combinó datos satelitales sobre la pérdida de cobertura arbórea entre 2001 y 2020 con modelos de temperatura y mortalidad, revela el costo humano de la deforestación en los trópicos. América Latina registra la mayor deforestación de estas regiones, con una pérdida de 760.000 km² de bosques, equivalente al tamaño de Turquía, superando al Sudeste Asiático (490.000 km²) y África (340.000 km²). En términos de impacto, el estudio señala que la pérdida de bosques explica cerca del 70 % del calentamiento observado en las zonas deforestadas de la región, lo que agrava el impacto del cambio climático global.

Pérdida de bosques en Brasil, México y Colombia

Aunque los datos específicos sobre los porcentajes de bosques perdidos por año entre 2001 y 2020 no están disponibles en detalle, información de Global Forest Watch y otras fuentes permite estimar la magnitud de la deforestación en los países clave mencionados: Brasil, México y Colombia.

  • Brasil: Es el país con mayor pérdida de bosques primarios en el mundo, representando el 42 % de la pérdida global de bosques tropicales primarios en 2022. Entre 1985 y 2022, Brasil perdió aproximadamente el 15 % de sus bosques naturales, con un total de 69,5 millones de hectáreas deforestadas en la Amazonia hasta 2021, según el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP). En 2022, la deforestación en Brasil alcanzó 1,77 millones de hectáreas, pero en 2023 se redujo en un 36 % respecto al año anterior, mostrando avances temporales en la conservación. Sin embargo, en 2024, la pérdida de bosques primarios aumentó drásticamente en un 150 %, impulsada principalmente por incendios.
  • Colombia: En 2022, Colombia ocupó el sexto lugar mundial en pérdida de bosques primarios, con 000 hectáreas deforestadas. Entre 2001 y 2021, se estima que perdió 4 millones de hectáreas de cobertura boscosa en la Amazonia. Sin embargo, entre 2022 y 2023, la deforestación disminuyó en un 49 %, gracias a esfuerzos de conservación, aunque en 2024 la pérdida de bosques aumentó en casi un 50 % debido a la ruptura de negociaciones de paz y el auge de economías ilegales como la minería y la producción de coca.
  • México: México entró en el top 10 de países con mayor pérdida de bosques primarios en 2024, con un aumento de casi el 100 % respecto a 2023, principalmente debido a incendios. Aunque no se especifican datos anuales completos para 2001-2020, el país contribuyó significativamente a la pérdida de 000 km² de bosques en América Latina durante este periodo, con un impacto notable en áreas rurales.

Impacto en la salud y el clima

El aumento de temperatura inducido por la deforestación en América Latina es el más alto de los trópicos (+0,53 °C), comparado con +0,39 °C en África y +0,37 °C en el Sudeste Asiático. Según Carly Reddington, autora del estudio, “a medida que el cambio climático se intensifique, el calor extremo será más frecuente y severo, especialmente en áreas deforestadas que carecen del efecto refrescante de los árboles”. En la región, la agricultura, la tala y la minería son las principales causas de la pérdida de bosques, especialmente en el Arco de Deforestación en el sur de la Amazonia.

Aunque 67 millones de personas en América Latina están expuestas al calentamiento por deforestación, una cifra menor comparada con los 148 millones en África y 122 millones en el Sudeste Asiático, las comunidades rurales, especialmente poblaciones de bajos ingresos, tradicionales e indígenas, enfrentan riesgos para la salud significativamente altos debido a su vulnerabilidad. En Brasil, México y Colombia, 21,7, 8 y 7,3 millones de personas, respectivamente, están expuestas a estos efectos. A nivel global, el estudio estima que 345 millones de personas han estado expuestas al calentamiento causado por la deforestación entre 2001 y 2020.

David Rojas, epidemiólogo ambiental de Lancet Countdown Latinoamérica, subrayó que las condiciones de vida de las poblaciones cercanas a las áreas deforestadas agravan el problema. “Muchas de estas comunidades viven en deprivación social, alimentaria y sin acceso adecuado a servicios sanitarios o agua potable, lo que incrementa su vulnerabilidad al calor extremo”, explicó a SciDev.Net.

Un desafío urgente

Los autores del estudio enfatizan que detener la deforestación en América Latina no es solo una cuestión ambiental, sino también de salud pública y justicia social. Rojas destaca que este estudio proporciona evidencia crucial para replantear los modelos productivos que fomentan la pérdida de bosques. “El artículo nos da una magnitud del problema que debería ser suficiente para que, como sociedad, empecemos a discutir cómo alejarnos de estas actividades humanas”, puntualizó.

Los datos disponibles no permiten detallar los porcentajes anuales de pérdida de bosques en Brasil, México y Colombia entre 2001 y 2020, pero la tendencia general muestra que la deforestación sigue siendo un problema crítico, con picos en años recientes debido a incendios y actividades económicas. Este desafío requiere acciones urgentes para proteger los bosques y garantizar la salud y el bienestar de las comunidades más vulnerables.