Organizaciones católicas claman por justicia climática y paz ante la COP30 en Belém

Sustentabilidad

En un mensaje conjunto titulado “Peregrinos de esperanza por un mundo justo y en paz”, Caritas Internationalis, Cisde y Pax Christi International alzaron la voz para exigir una acción urgente frente a la crisis climática y los conflictos globales, de cara a la 30ª Conferencia de las Partes de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en la ciudad amazónica de Belém, Brasil, del 10 al 21 de noviembre. «No puede haber verdadera paz sin justicia climática, y no puede haber justicia climática sin paz», afirmaron los secretarios generales de estas redes católicas en un comunicado presentado en un encuentro en línea este lunes.

Crisis entrelazadas: un llamado a la acción

El mensaje subraya que el colapso ecológico, la fragmentación del orden global y la pobreza extrema no son problemas aislados, sino «hilos entretejidos de una amenaza global compartida». Las organizaciones advierten que el cambio climático intensifica los conflictos al agravar la escasez de recursos, provocar desplazamientos masivos y desestabilizar regiones vulnerables. «Enfrentamos una convergencia de sufrimiento masivo», señalan, resultado de la codicia, la miopía y la falta de visión hacia las generaciones futuras, como denuncia la encíclica Laudato si’ del papa Francisco.

En este contexto, las redes católicas proponen una «nueva solidaridad universal» que priorice a los más vulnerables. «La acción climática es un componente vital para la construcción de la paz global», aseguran, destacando que la explotación y la desigualdad son las raíces comunes de las crisis actuales. Entre sus propuestas, abogan por la «opción preferencial por los pobres», que incluye respetar el conocimiento de los pueblos indígenas, promover la justicia en la deuda, reducir presupuestos militares y garantizar una representación inclusiva en los procesos de toma de decisiones.

Voces unidas por un mundo en llamas

El comunicado surge de la preocupación compartida por la crisis climática y el aumento de los conflictos, explicó Musamba Mubanga, de Caritas Internationalis, durante la presentación. El cardenal Jaime Spengler, arzobispo de Porto Alegre, enfatizó en un videomensaje la responsabilidad ética de construir un futuro sostenible: «El futuro de las próximas generaciones depende de decisiones responsables». Por su parte, Alistair Dutton, secretario general de Caritas, llamó a atacar las raíces de la pobreza con una visión de largo plazo que proteja a los más vulnerables.

Martha Inés Romero, de Pax Christi International, destacó el poder de las acciones no violentas y la necesidad de una «cultura del cuidado» del planeta, mientras que Josianne Gauthier, de Cisde, describió un «mundo en llamas» por el cambio climático y las guerras. «Debemos amar lo suficiente como para defender lo que valoramos», afirmó, subrayando que la solidaridad es el punto de partida para el cambio. La hermana Brigit Weiler, del Celam, cerró el encuentro con un llamado a la Iglesia para que sea aliada de las comunidades en esta lucha.