Aun cuando las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeran drásticamente a partir de hoy, los ingresos de la economía mundial se reducirían el 19% anual hasta 2050. Esas pérdidas son seis veces superiores a los costes de mitigación que supondría limitar el calentamiento global a dos grados Celsius. El dato surge de un trabajo realizado por la Universidad de Potsdam en más de 1600 regiones de todo el globo durante 40 años, presentado el 6 de agosto pasado. El análisis corresponde a los investigadores del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam (PIK). Según ese trabajo, se calcula que el daño anual del cambio climático en el crecimiento económico será de 38 billones de dólares, indicó la Universidad. Esa cifra equivale al 19% de pérdida de ingresos en todo el mundo, debido al cambio climático.
Los cambios en los ingresos son consecuencia de las emisiones ya generadas. Y lo peor: las regiones menos desarrolladas, serán las más afectadas.
Graves pérdidas
El investigador del PIK, doctor Maximiliano Kotz, autor principal del estudio, afirmó que se proyectan graves pérdidas de ingresos para la mayoría de las regiones, incluidas América del Norte y Europa, siendo el sur de Asia y África los más afectados. Estas pérdidas se deben a una amplia variedad de impactos económicamente relevantes del cambio climático, como las consecuencias para el rendimiento agrícola, la productividad laboral o la infraestructura.
En general, los investigadores estiman que los daños globales anuales en 2050 rondarán los 38 billones de euros. Kotz agregó que las pérdidas se deben principalmente al aumento de la temperatura, pero también a los cambios en las precipitaciones y la variabilidad de la temperatura. La inclusión de otros fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas o incendios forestales, podría aumentar aún más estas pérdidas.
Kotz prosigue: nuestro estudio demuestra que el cambio climático causará enormes daños económicos en casi todos los países del mundo en los próximos 25 años, incluyendo países como Alemania, Francia y Estados Unidos. Ese daño, en los próximos años, es consecuencia de nuestras emisiones pasadas. Si queremos evitar al menos una parte, necesitamos más medidas de adaptación.
Además, hay que reducir, drástica e inmediatamente, nuestras emisiones de CO2- De lo contrario, las pérdidas económicas serán aún mayores en la segunda mitad del siglo, alcanzando hasta un 60 % de media a nivel mundial para finales de siglo.
Cuesta mucho menos proteger el clima, que no hacerlo. Incluso si consideramos solo los impactos puramente económicos e ignoramos otras consecuencias, como la pérdida de vidas humanas o la biodiversidad. Los pronósticos previos del daño económico global causado por el cambio climático se centraron principalmente en las consecuencias del aumento de la temperatura media anual a nivel de país considerando largos períodos de tiempo.
Minuciosos hallazgos
En el estudio de PIK el equipo de investigación utilizó los últimos hallazgos empíricos sobre cómo los extremos y cambios climáticos influyeron en el crecimiento económico en más de 1600 regiones sub nacionales en todo el mundo durante los últimos 40 años. Eso permitió a los investigadores cuantificar el daño futuro esperado por los cambios en la temperatura y la precipitación con gran detalle temporal y espacial. También se tomaron en cuenta durante cuánto tiempo los impactos del clima afectaron a la economía en el pasado. Al enfocarse entonces en los próximos 26 años, pudieron reducir las incertidumbres asociadas con las proyecciones a largo plazo. Para ello, el equipo combinó los resultados empíricos con simulaciones de 21 de la última generación de modelos climáticos.
El estudio destaca la importante desigualdad de los impactos climáticos. Si bien se observaron impactos en casi todas partes, que suman 80 veces el presupuesto federal de Alemania actual, los países tropicales son los más afectados. Dado que allí ya hace más calor, el cambio climático los afecta con mayor intensidad.
Se prevé que los países menos responsables del cambio climático sufran pérdidas de ingresos un 60% superiores a las de los países de mayores ingresos, y un 40% superiores a las de los países con mayores emisiones. También son los que cuentan con menos recursos para adaptarse a los impactos climáticos.
Las proyecciones globales de los daños macroeconómicos del cambio climático suelen considerar los impactos de las temperaturas medias anuales y nacionales en horizontes temporales largos. En este estudio se analizaron hallazgos empíricos recientes de más de 1.600 regiones de todo el mundo durante los últimos 40 años para proyectar los daños sub nacionales de la temperatura y la precipitación, incluyendo la variabilidad diaria y los extremos.