La contaminación atmosférica causa severas lesiones a los cerebros

Sustentabilidad

Las personas expuestas a niveles más altos de contaminación atmosférica parecen más propensas a desarrollar un tipo de tumor cerebral que no suele causar cáncer, pero que puede dar lugar a otros problemas de salud, según un nuevo estudio. Después de analizar datos durante más de dos décadas, científicos de Dinamarca encontraron una asociación entre contaminantes y la formación de lesiones que pueden causar desde dolores de cabeza intensos hasta crisis epilépticas. El estudio fue publicado en la revista médica de la Academia Americana de Neurología, Neurology. Hasta hace poco, la contaminación del aire se asoció más con problemas respiratorios y cáncer de pulmón. Sin embargo, el 99% de la población mundial respira aire poco saludable, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los meningiomas son el tipo más frecuente de tumor cerebral primario, y crecen tan lentamente que pueden pasar años hasta que se detectan. Se originan en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Sólo en raras ocasiones son cancerosos, pero los meningiomas pueden causar otras discapacidades al afectar al tejido cerebral, los nervios o los vasos sanguineos cercanos.

Para el estudio, los investigadores hicieron un seguimiento de casi cuatro millones de adultos en Dinamarca durante un periodo de 21 años. Alrededor de 16.600 personas desarrollaron tumores del sistema nervioso central, entre ellas unas 4.600 que desarrollaron meningiomas.

Según la autora principal del estudio, Ulla Hvidtfeldt, del Instituto del Cáncer Danés, el estudio “sugiere que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire procedente del tránsito y otras fuentes puede desempeñar un papel en el desarrollo de meningiomas”.

A continuación, los investigadores calcularon sus niveles de exposición a distintos tipos de contaminación atmosférica, por ejemplo, las emisiones del tráfico y la contaminación por gasoil, a lo largo de una década. Según el análisis, las personas más expuestas a la contaminación atmosférica presentaban un mayor riesgo de meningioma, pero no existía una relación estrecha entre la contaminación atmosférica y los tumores cerebrales más agresivos, como los gliomas.

Los mayores riesgos procedían de las partículas ultra finas de los tubos de escape, el humo y las emisiones. El estudio no prueba que la contaminación atmosférica cause meningiomas, sino sólo que existe una relación entre ambos. Pero se suma al creciente número de pruebas de que la contaminación atmosférica es perjudicial

Los hallazgos también arrojan nueva luz sobre los meningiomas, dado que los científicos no saben exactamente qué los causa. Otros riesgos son la radiación, sobre todo en la infancia, y una enfermedad genética llamada Neurofibromatosis tipo 2. El estudio tiene algunas limitaciones, sobre todo que los investigadores calcularon la exposición de las personas a la contaminación atmosférica basándose en la calidad del aire exterior de sus barrios. No se tuvo en cuenta la posible exposición al aire sucio en el trabajo ni el tiempo que pasaban en espacios cerrados. "Se necesita más investigación para confirmar estos resultados, pero si limpiar nuestro aire puede ayudar a reducir el riesgo de tumores cerebrales, eso podría marcar una diferencia real para la salud pública", afirmó Hvidtfeldt.