Dura advertencia de la ONU sobre el impacto del narcotráfico en el medio ambiente

Sustentabilidad

Un reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha alertado sobre el devastador costo ambiental del narcotráfico, destacando su papel en la contaminación, la deforestación y la generación de residuos tóxicos. Según el reporte, publicado el 6 de julio en el sitio Escenario Mundial, las actividades ilícitas relacionadas con la producción y tráfico de drogas están causando un daño significativo a los ecosistemas en diversas regiones del mundo

El informe señala que la producción de drogas, como la cocaína y las metanfetaminas, implica procesos químicos que liberan sustancias tóxicas al suelo y fuentes de agua, afectando la biodiversidad y la salud de comunidades locales. Además, la deforestación asociada al cultivo de plantas ilícitas, como la hoja de coca, ha destruido vastas áreas de bosques tropicales, especialmente en América Latina, contribuyendo al cambio climático y la pérdida de hábitats.

Según el organismo, en 2023 316 millones de personas consumieron alguna droga (excluyendo alcohol y tabaco), lo que representa el 6% de la población de entre 15 y 64 años, en comparación con el 5,2% de la población en 2013. Con 244 millones de consumidores, el cannabis sigue siendo la droga más consumida, seguida de los opioides (61 millones), las anfetaminas (30,7 millones), la cocaína (25 millones) y el éxtasis (21 millones). El informe advierte que la aparición de nuevos grupos de personas vulnerables que huyen de las dificultades, la inestabilidad y los conflictos podría agravar aún más estas cifras. 

El informe incluye capítulos especiales sobre el tráfico de drogas y el crimen organizado; el impacto del consumo de drogas en la salud de las personas que consumen drogas, sus familias, sus comunidades y la sociedad; y el impacto de las drogas en el medio ambiente en Europa.  

La UNODC también destaca el problema de los residuos tóxicos generados por laboratorios clandestinos, que a menudo son desechados sin regulación, contaminando ríos y suelos. Este impacto no solo afecta el medio ambiente, sino que también pone en riesgo la salud pública y dificulta los esfuerzos de conservación.

El organismo internacional hace otro llamado a los gobiernos para fortalecer las políticas de fiscalización y promover alternativas sostenibles para las comunidades involucradas en estas actividades. También urge una cooperación global para abordar este problema que combina crimen organizado y degradación ambiental, como si el tema se pudiera combatir a partir del simple voluntarismo. Sin embargo, el costo de no abordar los trastornos por consumo de drogas es elevado: casi medio millón de muertes y 28 millones de años de vida saludable perdidos debido a discapacidad y muertes prematuras (AVAD) en 2021. Se estima que solo una de cada 12 personas con trastornos por consumo de drogas recibió algún tipo de tratamiento en 2023. "Factores como las políticas y la disponibilidad de servicios sociales y de salud basados ​​en la evidencia pueden ayudar a mitigar el impacto del consumo de drogas en la salud de las personas y las comunidades" indica el informe.  

En cuanto a los responsables, se los divide por tipo de drogas. La producción, las incautaciones y el consumo de cocaína alcanzaron nuevos máximos en 2023, convirtiendo la cocaína en el mercado de drogas ilícitas de más rápido crecimiento del mundo. La producción ilegal se disparó a 3.708 toneladas, casi un 34 % más que en 2022. Las incautaciones mundiales de cocaína alcanzaron un récord de 2.275, un aumento del 68 % entre 2019 y 2023. El consumo de cocaína, por su parte, ha crecido de 17 millones de consumidores en 2013 a 25 millones en 2023. 

Los traficantes de cocaína están penetrando nuevos mercados en Asia y África, señala el informe. La violencia y la competencia despiadadas que caracterizan el mercado ilícito de la cocaína, antes confinada en Latinoamérica, se están extendiendo ahora a Europa Occidental a medida que los grupos del crimen organizado de los Balcanes Occidentales aumentan su influencia en el mercado. La producción, las incautaciones y el consumo de cocaína alcanzaron nuevos máximos en 2023, convirtiendo la cocaína en el mercado de drogas ilícitas de más rápido crecimiento del mundo. La producción ilegal se disparó a 3.708 toneladas, casi un 34 % más que en 2022. Las incautaciones mundiales de cocaína alcanzaron un récord de 2.275, un aumento del 68 % entre 2019 y 2023. El consumo de cocaína, por su parte, ha crecido de 17 millones de consumidores en 2013 a 25 millones en 2023. 

Los países considerados los principales productores de cocaína están en Latinoamérica. Los dedos acusadores apuntan a Colombia (considerado el principal productor), Perú y Bolivia. En cuanto a los traficantes, los principales también están en la región.  Son los sarteles mexicanos (especialmente el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación - CJNG) dominan la exportación a Estados Unidos y a Europa. Junto a ellos está el Clan del Golfo, disidencias de las FARC y otros grupos armados en Colombia que controlan cultivos y laboratorios.

La marihuana se cultiva en muchos países. Su legalización redujo el tráfico en algunas regiones. Sin embargo, aún hay cultivos ilegales en México, Paraguay, Afganistán y en los Estados Unidos. Se considera a Paraguay como el mayor productor ilegal de marihuana de Sudamérica.

En cuanto a la heroína (opioides naturales) los líderes son Afganistán (el mayor productor mundial (aunque el régimen talibán afirma haber prohibido el cultivo), México y Myanmar. El tráfico esta controlado por grupos como el Cártel de Sinaloa y redes asiáticas.

La producción de meta anfetaminas y drogas sintéticas esta liderada por México, China y algunos países del sudeste asiático.  El CJNG y otros carteles mexicanos producen grandes cantidades para Estados Unidos, en tanto que redes criminales en Europa del Este fabrican éxtasis (MDMA) y otras sintéticas. Según el informe de la ONU, debido a factores como los bajos costos operativos y la reducción del riesgo de detección, el mercado de drogas sintéticas continúa expandiéndose globalmente, dominado por estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), como la meta anfetamina y la anfetamina (incluido el "captagon"). Las incautaciones de ETA alcanzaron un récord en 2023 y representaron casi la mitad de todas las incautaciones mundiales de drogas sintéticas, seguidas de los opioides sintéticos, incluido el fentanilo. La caída del régimen de Asad en Siria generó incertidumbre sobre el futuro del tráfico de captagon. Tras la transición política, se descubrieron grandes plantas de fabricación de captagon en el país. Si bien este descubrimiento podría interrumpir el suministro de la droga, los últimos datos de incautaciones de 2024 y 2025 confirman que el captagon continúa fluyendo, principalmente a países de la península Arábiga, lo que podría indicar la liberación de reservas previamente acumuladas o la continuación de la producción en diferentes lugares. 

Finalmente, en cuanto al fentanilo (que es un opioide sintético) China lidera cómodo la producción de precursores químicos. - México produce fentanilo para Estados Unidos en laboratorios clandestinos, controlados principalmente por Sinaloa y CJNG.