En medio de la crisis climática y los compromisos para una transición energética sostenible, un informe clave de Global Energy Monitor (GEM) expone una desaceleración preocupante en el desarrollo de capacidad solar y eólica, con un crecimiento del 11% en anuncios y construcciones de proyectos en 2025, muy por debajo del 22% del año anterior. Términos como energías renovables, capacidad instalada global, inversiones en renovables y objetivos 2030 subrayan la urgencia de datos numéricos que alertan sobre un posible incumplimiento del meta de triplicar la capacidad renovable para combatir el calentamiento global.
El panorama global muestra un tubo de proyectos para eólica y solar a gran escala que alcanzó los 4,9 teravatios (TW) en 2025, un incremento del 11% desde los 4,4 TW de 2024, pero este avance es insuficiente para el objetivo acordado en 2023 por más de 100 naciones de triplicar la capacidad renovable a 11 TW para 2030. China domina con 448 gigavatios (GW) en construcción —la mitad del total mundial— y una capacidad operativa combinada de eólica y solar que superó los 1,6 TW en 2025, representando cerca de un tercio del crecimiento global y triplicando a competidores como Estados Unidos e India. En contraste, las economías ricas del G7 solo aportan el 10% de los proyectos planeados, destacando un desequilibrio geográfico que desplaza el centro de la transición energética hacia mercados emergentes.
Desde el punto de vista económico, las inversiones en energías renovables alcanzaron los USD 728.000 millones en 2024, un aumento del 8% respecto al año anterior, aunque inferior al 19% de 2023, reflejando cautela por sobreoferta en solar fotovoltaica (PV), donde los precios de módulos cayeron más del 50% desde 2023, generando cancelaciones de 300 GW en capacidad de manufactura de polisilicio y 200 GW en obleas, con pérdidas estimadas en USD 25.000 millones. La Agencia Internacional de Energía (IEA) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento renovable para 2025-2030 en un 5%, con solar PV representando el 70% de la reducción y eólica offshore cayendo un 27% en proyecciones, impactando 57 GW menos en eólica total y un 40% de ajuste en solar.
Estadísticamente, el crecimiento anual de adiciones de capacidad solar PV fue del 32% en 2024, bajando del 82% en 2023, mientras que eólica creció solo un 0,2%. Alarmantemente, casi el 40% de los proyectos planeados enfrentan retrasos, suspensiones o cancelaciones, debido a barreras políticas, subastas fallidas y costos crecientes en eólica, como en Estados Unidos donde políticas bajo Donald Trump han obstaculizado avances. A nivel global, las adiciones anuales de capacidad en 2025 se inclinaron hacia renovables en un 80%, con solar PV aportando el 64,1% y eólica el 16,4%, superando por primera vez a la generación de carbón en la primera mitad del año.
Sin embargo, proyecciones indican que, incluso completando todos los proyectos anunciados y en construcción —equivalentes a 4.600 GW adicionales para 2030—, el mundo quedaría corto del doble de capacidad renovable actual, necesitando inversiones aceleradas y reformas regulatorias para evitar un déficit que eleve las emisiones de CO2 en 0,8% anual. Esta desaceleración no solo amenaza el futuro sostenible, sino que impacta economías dependientes de exportaciones fósiles, con implicaciones en empleos y PIB, donde en China las renovables contribuyeron al 10% del PIB en 2024. ¿Revertirán los líderes esta tendencia con estímulos fiscales y alianzas internacionales? El reloj climático no espera.