El sector energético argentino celebra un hito histórico: el pasado 24 de agosto a las 16:20, las energías renovables alcanzaron un récord al cubrir el 37,61% de la demanda eléctrica nacional, según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). Este logro, impulsado por fuentes eólica, solar, bioenergías y mini-hidroeléctricas, consolida al país como referente en la transición hacia una matriz energética más sostenible en la región.
En un esfuerzo conjunto con Uruguay, ambos países generaron 6.284 MW de energía eólica y solar, abasteciendo el 39,5% de la demanda eléctrica combinada. En Argentina, la energía eólica lideró con 3.645 MW (51% de la oferta instantánea), seguida por la solar fotovoltaica con 1.508 MW, bioenergías con 221,48 MW y mini-hidroeléctricas con 132,85 MW. Este desempeño refleja el crecimiento sostenido del sector, cuya capacidad instalada supera los 7 GW, con un aumento del 17% interanual en la generación de energía limpia durante el primer semestre de 2025.
Un sector en auge con desafíos por delante
El impulso de las renovables, lideradas por la eólica (78,9% del total renovable) y la solar (crecimiento del 25% en el primer semestre), responde a la evolución tecnológica, la reducción de costos y un marco normativo favorable. La Ley 27.191, que movilizó inversiones por u$s7.000 millones, ha sido clave para diversificar la matriz energética, reducir emisiones y fomentar el desarrollo tecnológico local. Sin embargo, la industria enfrenta limitaciones en infraestructura que demoran proyectos por más de u$s5.000 millones.
El Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) canaliza nuevos proyectos, pero los generadores esperan normativas que permitan extender la venta de energía a distribuidoras y eliminar la compra directa de Cammesa por grandes usuarios. Estas reformas buscan dinamizar el sector y desbloquear su potencial.
Hacia una economía más verde
Con una cobertura del 18% de la demanda eléctrica nacional en el primer semestre, las renovables afianzan su rol como pilar de la transición energética. La construcción de 6,5 GW de potencia y el liderazgo regional en eficiencia tecnológica posicionan a Argentina como un modelo a seguir. La prórroga de la Ley 27.191 y la expansión del MATER podrían consolidar aún más este camino hacia una economía más verde y sostenible.