En un contexto de crecientes dudas sobre la edad y la capacidad mental de los líderes políticos en Washington, una reciente encuesta de Reuters/Ipsos revela que el 61% de los estadounidenses percibe al presidente Donald Trump como alguien que se ha vuelto errático debido a su avanzada edad. Esta percepción, que cruza líneas partidarias y genera alarma entre independientes y demócratas, surge en vísperas del discurso sobre el estado de la Unión, un evento clave para evaluar su desempeño presidencial en 2026.
El sondeo, realizado con una muestra de 4.638 adultos y un margen de error de dos puntos, muestra un panorama preocupante para el mandatario republicano. El 89% de los votantes demócratas coincide en que Trump ha perdido estabilidad con los años, mientras que el 64% de los independientes comparte esta visión. Incluso entre los republicanos, un 30% admite esta erraticidad, un indicador de fisuras internas en su base de apoyo. Esta percepción se asocia directamente a episodios controvertidos, como sus discursos improvisados, publicaciones en redes sociales sin filtros y salidas de tono, incluyendo una carta al primer ministro noruego por el Premio Nobel de la Paz o insinuaciones sobre ejecuciones de diputados demócratas.
La popularidad de Trump muestra una ligera recuperación, alcanzando el 40% de aprobación, dos puntos más que a inicios de febrero de 2026, aunque siete menos que en enero de 2025, cuando asumió su segundo mandato. Sin embargo, solo el 45% lo describe como mentalmente agudo y capaz de afrontar desafíos, una caída significativa desde el 54% en septiembre de 2023. Entre los republicanos, el 81% lo ve así, pero entre demócratas e independientes, las cifras han plummeted: del 29% al 19% en los primeros, y del 53% al 36% en los segundos.
Este debate sobre la edad no es exclusivo de Trump. El 79% de los encuestados acuerda que los funcionarios en Washington son demasiado mayores para representar a la mayoría de los estadounidenses. Ejemplos abundan: el Senado tiene una edad promedio de 64 años, y la Cámara de Representantes, de 58. Figuras como el senador republicano Chuck Grassley (92 años), el independiente Bernie Sanders (84), o demócratas como Maxine Waters (87) y Steny Hoyer (86) generan similares inquietudes. De hecho, el 58% de los demócratas considera que su líder en el Senado, Chuck Schumer (75), es demasiado viejo para el cargo.
El contexto histórico agrava estas preocupaciones. Trump, al asumir en 2025, superó a Joe Biden como el presidente de mayor edad en jurar el cargo. Biden, recordemos, renunció a reelegirse tras un debate desastroso en Atlanta en junio de 2024, marcado por dudas sobre su salud física y mental. En contraste, Trump mantiene un ritmo público intenso, pero sus acciones impredecibles alimentan la narrativa de declive. El discurso sobre el estado de la Unión, anunciado como posiblemente el más largo de la historia, será una prueba de fuego: ¿confirmará su vigor o reforzará las percepciones de erraticidad?
Estas revelaciones llegan en un momento crítico para Trump, quien necesita un Congreso favorable tras tropiezos en políticas como los aranceles. La encuesta subraya un clamor por renovación generacional en la política estadounidense, un tema que podría influir en las dinámicas electorales de cara a las midterms de 2026. Sin respuestas de la Casa Blanca a las consultas de Reuters, las dudas persisten, invitando a un debate nacional sobre si la experiencia justifica los riesgos de la edad avanzada en el poder.