Disponen un castigo ejemplar al Scotiabank por discriminar a adultos mayores

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El Primer Juzgado de Policía Local de Las Condes impuso una multa de 100 UTM, equivalente a cerca de 7 millones de pesos, al Banco Scotiabank por incurrir en discriminación arbitraria contra personas mayores. La sanción responde a una denuncia del SERNAC, que acusó al banco de negar la renovación de tarjetas de crédito a clientes mayores de 75 años, basándose únicamente en su edad y sin considerar su capacidad de pago o solvencia económica.

La controversia comenzó cuando dos adultos mayores denunciaron que el banco les impidió renovar sus tarjetas de crédito, aduciendo que superaban el límite de edad de 75 años establecido en sus políticas internas. Según el SERNAC, esta restricción carece de justificación razonable, ya que la Ley del Consumidor (N° 19.496) y la Ley Antidiscriminación (N° 20.609) prohíben explícitamente excluir a personas por motivos de edad sin un análisis objetivo.

Tras los reclamos, el SERNAC fiscalizó al banco y comprobó que la entidad aplicaba esta política de manera generalizada, sin evaluar criterios como ingresos, endeudamiento o historial de pagos, tal como lo exige la normativa. El tribunal respaldó esta postura, calificando la edad límite como “un requisito arbitrario” que restringe el acceso a productos financieros.

Lo que dice la ley

La legislación chilena es clara: las entidades financieras deben realizar un análisis de solvencia económica basado en criterios objetivos, como ingresos, nivel de endeudamiento y morosidades, antes de aprobar o rechazar un crédito. Negar un producto financiero únicamente por la edad de una persona constituye una práctica discriminatoria, según lo establecido en la Ley del Consumidor y la Ley Zamudio.

Además, si una solicitud de crédito es rechazada, los consumidores tienen derecho a recibir un informe escrito dentro de 10 días, detallando las razones objetivas de la decisión. La edad, por sí sola, no puede ser un argumento válido.

Un fallo con impacto

El SERNAC celebró la sentencia, destacando que protege los derechos de los consumidores, especialmente de los adultos mayores, un grupo cada vez más relevante en Chile. “Las personas mayores son independientes y capaces de responder por sus compromisos financieros. Las empresas deben adaptarse a esta realidad y basar sus decisiones en criterios objetivos, no en prejuicios”, señaló el organismo.

La multa impuesta a Scotiabank envía un mensaje claro a las instituciones financieras: las políticas que limiten el acceso a productos o servicios por edad, sin justificación, no serán toleradas. Este caso refuerza la importancia de garantizar un trato justo y equitativo para todos los consumidores, sin importar su edad.

Otros casos de discriminación en el sector bancario

Este no es el primer caso en que un banco enfrenta sanciones por prácticas discriminatorias. En el ámbito internacional, varias instituciones financieras han sido multadas por discriminación racial o étnica. Por ejemplo, en Estados Unidos, City National Bank acordó pagar más de 31 millones de dólares en 2023 para resolver acusaciones de discriminación en préstamos hipotecarios a comunidades predominantemente negras e hispanas, en un caso de "redlining" donde el banco evitaba otorgar créditos en barrios minoritarios.

Otro caso relevante involucró a Citibank, que en 2018 fue multado con 25.9 millones de dólares por discriminar intencionalmente contra solicitantes de tarjetas de crédito de origen armenio, basándose en apellidos y acentos, lo que violó las normativas de igualdad en el acceso al crédito.

Además, Bank of America enfrentó en 2011 un acuerdo de 335 millones de dólares por discriminar contra prestatarios afroamericanos e hispanos a través de su subsidiaria Countrywide, cobrando tasas de interés más altas basadas en raza, una práctica que fue considerada discriminatoria por las autoridades estadounidenses.

En Chile, aunque los casos de discriminación por edad en el sector financiero no son tan frecuentes, este fallo contra Scotiabank se suma a antecedentes como sanciones a otras entidades por prácticas abusivas, como cobros indebidos o cláusulas contractuales que perjudican a consumidores vulnerables. Estos precedentes internacionales y locales destacan la creciente vigilancia regulatoria contra la discriminación en el sector financiero, y el caso de Scotiabank podría marcar un hito en América Latina, promoviendo mayor inclusión para grupos como los adultos mayores.