Lo aseguró The Wall Street Journal en su artículo de opinión citando a una agencia multinacional británica y eso derrumbó las acciones de las empresas fabricantes de autos eléctricos.
La reacción de los mercados no se hizo esperar, dada la influencia del periódico en todo el mundo. El escandaloso artículo denostando los autos eléctricos apareció el pasado domingo y, desde entonces, las acciones de los fabricantes de autos eléctricos bajaron en promedio un 14%. El estudio citado por el influyente diario es de la agencia Emission Analytics, con sede próxima a Oxford (en Stokenchurch, en Reino Unido), Hamburgo (Alemania), y Los Ángeles (Estados Unidos).
Según el estudio, los vehículos eléctricos son más pesados que los de combustión interna. Por esa razón liberan más emisiones tóxicas. Y eso causa un daño significativamente peor en el medio ambiente que los vehículos propulsados a nafta o gasoil. Según el estudio, los frenos y los neumáticos de los eléctricos liberan 1.850 veces más contaminación por partículas, en comparación con los tubos de escape modernos, que tienen filtros de escape "eficientes", lo cual lleva las emisiones de los vehículos propulsados por combustibles fósiles a nuevos mínimos. La agencia asegura que la mayor parte de la contaminación relacionada con los vehículos proviene del desgaste de los neumáticos, y no de las emisiones de gases.
Un peso pesado de la contaminación
En su estudio, la agencia británica descubrió que las emisiones por el deterioro de las llantas en media tonelada métrica de peso de batería en un automóvil eléctrico, son 400 veces mayores que las emisiones de partículas directas del escape. A medida que los autos pesados conducen con neumáticos livianos (la mayoría de las veces hechos con caucho sintético hecho de petróleo crudo y otros rellenos y aditivos) se deterioran y liberan sustancias químicas nocivas en el aire. Debido a que los vehículos eléctricos son, en promedio, un 30% más pesados, los frenos y los neumáticos de los automóviles (que funcionan con baterías) se desgastan más rápido que los de los automóviles estándar. Y así es como producen mayor contaminación que los vehículos tradicionales.
Emission Analytics determinó que las emisiones de desgaste de los neumáticos en media tonelada métrica de peso de la batería en un vehículo eléctrico son más de 400 veces mayores que las emisiones directas de partículas de escape. El vehículo eléctrico más popular en Estados Unidos, el Model Y de Tesla, cuenta con una batería de iones de litio de casi un kilogramo (1,836 libras). Otro modelo eléctrico codiciado, la camioneta pickup F-150 Lightning de Ford, tiene también una batería similar de 1,800 libras. Por eso es que contaminan más.
Sustentabilidad y política
Desde un punto de vista político, el estudio arroja dudas sobre la practicidad de los mandatos de vehículos eléctricos de la administración de Joe Biden, que promocionan los autos eléctricos como "vehículos de cero emisiones" en un intento por obligar a dos tercios de los autos nuevos norteamericanos a ser totalmente eléctricos en 2032. De manera similar, quienes se refieren a los vehículos eléctricos como productores de "cero emisiones" porque no tienen tubos de escape, están engañando dijo el Journal (criticando a legisladores californianos). Los autos eléctricos todavía usan neumáticos hechos de petróleo que crean contaminación por partículas a medida que se desgastan.
Aun así, "esto no será algo que detenga la electrificación", dijo Nick Molden, fundador y director ejecutivo de Emissions Analytics, a The Washington Post. "Tienes una compensación. En este momento, la agenda política es muy fuerte hacia la reducción del cambio climático. Los vehículos eléctricos ofrecen una reducción de aproximadamente el 50% en CO2, lo que afecta al cambio climático. Pero tienes esta desventaja de los vehículos eléctricos que aumenta la contaminación por partículas. La contaminación del aire tiene que ver con lo que respiramos y los efectos en la salud", dijo Molden, asegurando que las toxinas en los neumáticos tienen mucho menos impacto en el cambio climático que en "lo que comemos y estamos ingiriendo".
Enfermedades "pesadas"
El aumento de la exposición a estas toxinas "puede aumentar el riesgo de problemas de salud como enfermedades cardíacas, asma y bajo peso al nacer", según el Departamento de Salud de Nueva York. Y lo más grave: la contaminación de fuentes como los gases de escape de los vehículos puede viajar largas distancias desde su fuente y aun así causar problemas de salud a niveles insalubres. "Muchos de ellos [productos químicos] van al suelo y al agua, afectando a los animales y a los peces. Y luego vamos y nos comemos los animales y los peces, por lo que estamos ingiriendo contaminación de neumáticos", agregó Molden.
La Junta de Recursos del Aire de California (CARB, por sus siglas en inglés) insistió a través del Post en su “Declaración Final de Razones para Reglamentación que los fabricantes de automóviles podrían "compensar" el peso de las baterías más pesadas con "la reducción de peso en otros componentes o en la carrocería del vehículo", aunque la agencia no especificó cómo. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) asegura que los autos de gasolina liberan alrededor del 1 % de todas las partículas finas directas en territorio californiano, y que la mayoría de estas son emanadas por modelos antiguos de dichos coches.