La Subsecretaría de Ambiente de la Nación lideró una serie de inspecciones en industrias sucroalcoholeras de Tucumán, dedicadas al procesamiento de caña de azúcar para producir azúcar y etanol, en un esfuerzo conjunto con la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero, la Subsecretaría de Medio Ambiente y la Defensoría del Pueblo de Tucumán, para prevenir la contaminación de la cuenca Salí-Dulce, un ecosistema clave en la región.
Las visitas técnicas, realizadas en el marco de un convenio entre Santiago del Estero, Tucumán y la Nación, con supervisión de la Corte Suprema de Justicia desde 2011, tuvieron como objetivo verificar el cumplimiento de los compromisos ambientales de las empresas del sector. Los equipos recorrieron diez ingenios y destilerías, específicamente: Bella Vista, Famaillá, Santa Rosa, La Corona, Marapa, Santa Bárbara, San Juan, Concepción, Leales y La Florida. Estos establecimientos son todas industrias argentinas, operando bajo compañías locales como Compañía Azucarera Los Balcanes SA o sociedades anónimas nacionales, sin indicios de propiedad extranjera en los registros disponibles.
En cuanto a los resultados, las inspecciones concluyeron con el cumplimiento general de los estándares ambientales por parte de todas las empresas visitadas, según los informes oficiales del acta acuerdo. Se labraron actas que registraron la adherencia a las prácticas de ceniza cero, vinaza cero y recuperación total del agua, fortaleciendo el trabajo articulado para reducir la contaminación en la cuenca. No se detectaron incumplimientos durante estas supervisiones específicas de 2024, aunque en incidentes previos ajenos a esta ronda (como la mortandad de peces en junio de 2024), se iniciaron sumarios contra algunos de estos ingenios —incluyendo Bella Vista, Famaillá y Concepción— que resultaron en multas millonarias por descargas contaminantes en el Río Salí, pero estos casos ya fueron resueltos con sanciones y no impactaron los resultados de las visitas técnicas recientes.
Durante las inspecciones, se supervisaron aspectos críticos como la eliminación del vertido de cenizas (ceniza cero), la prohibición del vuelco de vinaza a cuerpos de agua (vinaza cero) y la recuperación total del agua utilizada en el lavado de caña de azúcar.
Tucumán forma parte del Programa de Reconversión Industrial, que promueve la mejora en la gestión ambiental y productiva mediante la reducción del consumo de agua, la eficiencia energética, la disminución de residuos y la prevención de la contaminación de aire y agua, además de fomentar la responsabilidad social en las empresas.
Los técnicos de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, Luis Tournier, Pablo Martín, Leonardo Di Paolo y Javier Finkelstein, trabajaron junto a personal calificado de los organismos provinciales para garantizar que los métodos operativos y registros de gestión cumplan con los estándares ambientales establecidos.
Estas acciones refuerzan el compromiso de las autoridades nacionales y provinciales para proteger la cuenca Salí-Dulce, un recurso vital para la región, y promover prácticas industriales sostenibles.