Nuevos datos de la Unión Europea han vuelto a cuestionar las promesas de eficiencia y sostenibilidad de los híbridos enchufables (PHEV). Según un informe de la organización Transport & Environment (T&E), basado en datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, estos vehículos emiten, en promedio, 139 gramos de CO2 por kilómetro, frente a los 28 gramos por kilómetro declarados en las pruebas oficiales. Esto representa un desfase del 396% (casi cinco veces más emisiones de las declaradas).
En comparación, los vehículos de gasolina emiten, en promedio, un 23,7% más de CO2 en condiciones reales que en pruebas oficiales (alrededor de 28-35 g/km adicionales), mientras que los vehículos diésel registran un 18,1% más (también entre 28-35 g/km adicionales). Estos datos revelan que los PHEV tienen un impacto ambiental significativamente mayor que el sugerido por los fabricantes, superando incluso a los vehículos de combustión interna en términos de emisiones reales.
Los híbridos enchufables combinan un motor eléctrico recargable con un motor de combustión interna, prometiendo una movilidad urbana de bajas emisiones y una autonomía extendida. Sin embargo, los datos de uso real, recopilados de 127.000 vehículos matriculados en 2023, muestran que muchos conductores apenas recargan las baterías, lo que dispara el consumo de combustible y las emisiones. Los monitores de combustible instalados en estos vehículos confirman que el comportamiento en las calles dista mucho de los resultados obtenidos en laboratorio.
¿Qué vehículos son más convenientes para el medio ambiente?
A pesar de las emisiones más altas de lo esperado, los vehículos 100% eléctricos (BEV) siguen siendo la opción más favorable para el medio ambiente, ya que producen cero emisiones de escape durante su uso. Según estudios, como el de la Universidad de Michigan, los BEV tienen un impacto climático menor en su ciclo de vida completo en comparación con los PHEV, los vehículos de gasolina y los diésel, incluso considerando la producción de baterías y la generación de electricidad. Sin embargo, la ventaja ambiental de los BEV depende de la fuente de electricidad: en regiones con redes eléctricas basadas en energías renovables, su impacto es aún menor.
En contraste, los PHEV, a pesar de su potencial teórico, no logran reducir las emisiones de manera significativa en condiciones reales debido al bajo uso del modo eléctrico. Los vehículos de gasolina y diésel, aunque con emisiones reales más cercanas a las declaradas que los PHEV, siguen siendo menos sostenibles que los BEV, ya que no ofrecen la posibilidad de operar sin emisiones en modo eléctrico. Por lo tanto, para minimizar el impacto ambiental, los vehículos 100% eléctricos son la mejor opción, especialmente si se combinan con una infraestructura de carga accesible y energía limpia. Los PHEV podrían ser una alternativa válida solo si los conductores maximizan el uso del modo eléctrico, algo que, según los datos, no ocurre en la práctica.
La presión de la industria automovilística
A pesar de estas evidencias, la industria automovilística europea ha intensificado su lobby en Bruselas. A principios de septiembre, los fabricantes solicitaron a la Comisión Europea que elimine las nuevas normas destinadas a reflejar con mayor precisión la contaminación real de los PHEV en los objetivos climáticos. Si esta petición prospera, los fabricantes podrían seguir comercializando estos vehículos como una alternativa “verde” más allá de 2035, la fecha límite para el fin de los coches de combustión en Europa.
T&E urge a la Comisión a resistir estas presiones. “Los híbridos enchufables son más perjudiciales para el clima de lo que afirman los fabricantes, y la brecha con la realidad no ha hecho más que aumentar”, afirmó Lucien Mathieu, director de Automoción de T&E. “La UE debe mantener los factores de utilidad acordados para 2025 y 2027”, añadió, refiriéndose a las reglas que corrigen las cifras oficiales de CO2 y obligan a los fabricantes a compensar el exceso de emisiones con un mayor impulso a los coches 100% eléctricos.
Un debate clave para el futuro del automóvil
El futuro de los PHEV será un tema central en el “diálogo estratégico” que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantendrá este viernes, 12 de septiembre, con representantes de la industria automovilística, ONGs medioambientales y otros actores del sector. En esta reunión, Bruselas deberá decidir si cede a las presiones de los fabricantes o mantiene una línea firme hacia la electrificación total. La resolución de este debate marcará el rumbo de la transición hacia una movilidad más sostenible en Europa.