Trump retira bandera LGTBIQ+ del Monumento Stonewall

Diversidad

En un controvertido movimiento que amenaza con borrar la historia LGTBIQ+, la Administración Trump ha ordenado la retirada de la bandera arcoíris del Monumento Nacional Stonewall, símbolo icónico de la lucha por los derechos LGBTQ+ en Estados Unidos. Esta acción, ejecutada por el Servicio de Parques Nacionales, despierta temores sobre un retroceso en la visibilidad queer y genera protestas masivas en Nueva York, cuna del movimiento moderno por la igualdad de género.

La decisión se enmarca en un memorándum del NPS emitido el mes pasado, que restringe las banderas izadas en monumentos federales solo a la estadounidense, la del Departamento del Interior y excepciones históricas o indígenas. Sin embargo, activistas y políticos denuncian que esto forma parte de una agenda sistemática para eliminar referencias LGTBIQ+ de espacios públicos. El Monumento Stonewall, designado por Barack Obama en 2016, conmemora las revueltas de 1969 en el Stonewall Inn de Greenwich Village, donde una redada policial desató protestas que fundaron el Día Internacional del Orgullo.

La retirada ocurrió en la noche del domingo o madrugada del lunes, según reportes iniciales de Gay City News. Inmediatamente, un centenar de personas se congregó el martes para protestar, exigiendo la restauración del símbolo. El presidente del distrito de Manhattan, el demócrata Brad Hoylman-Sigal, calificó el acto como un "ataque deliberado contra la comunidad LGTBIQ+" y anunció planes para colocar una nueva bandera el jueves, evocando el espíritu de resistencia de 1969: "Las personas que se levantaron aquí se enfrentaron a un peligro real. Honrar ese legado requiere acción, no silencio".

Organizaciones como la Fundación Harvey Milk y Human Rights Campaign (HRC) han alzado la voz con fuerza. La HRC, con más de 3,6 millones de afiliados, advirtió: "Durante décadas, la visibilidad ha sido la estrategia más poderosa en la lucha por la igualdad LGTBIQ+", pero ahora la Administración Trump "amenaza con deshacer este progreso al borrar a las personas LGTBIQ+ de la política federal y de la historia estadounidense". Su encuesta anual revela que el 51,1% de las personas LGTBIQ+ en EE.UU. se han visto obligadas a ser menos visibles en 2025, ocultando su identidad en espacios públicos (28,3%), trabajos (26,5%) o consultas médicas (25,4%).

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su indignación en redes: "Estoy indignado por la retirada de la bandera del Orgullo del Monumento Nacional Stonewall. Nueva York es la cuna del movimiento moderno por los derechos LGTBIQ+, y ningún acto de borrado cambiará ni silenciará jamás esa historia". Este incidente no es aislado: desde el inicio del segundo mandato de Trump, se han promulgado al menos 12 órdenes ejecutivas, 104 proyectos legislativos federales y más de un millar de leyes estatales que erosionan los derechos LGTBIQ+, según Trans Legislation Tracker. En enero, una orden reconoció solo dos géneros: masculino y femenino.

Acciones previas, como el cambio de nombre del buque USNS Harvey Milk en junio pasado o la eliminación de menciones trans y queer en febrero de 2025, pintan un panorama alarmante. Expertos temen que esto impulse un mayor ocultamiento de identidades, exacerbando la discriminación y revirtiendo décadas de avances. En un momento donde la visibilidad queer es clave para la inclusión, este episodio en Stonewall podría encender una nueva ola de activismo global contra el retroceso en derechos humanos.