En un avance que responde a la creciente demanda de los dueños de animales domésticos, el Gobierno nacional ha oficializado la posibilidad de viajar con mascotas en servicios de micros y trenes de larga distancia. Esta medida, que equipara el transporte terrestre con el aéreo, establece requisitos sanitarios estrictos y permite tarifas adicionales razonables, facilitando el traslado de animales domésticos en Argentina y reconociendo su rol como miembros de la familia. #ViajarConMascotas #TransportePetFriendly
La Resolución 2076/2025 de la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, marca un hito en la legislación argentina al permitir que los pasajeros mayores de edad transporten un único animal doméstico en contenedores cerrados durante viajes de larga distancia. Hasta ahora, mientras el transporte aéreo ya contemplaba esta opción, los usuarios de micros y trenes enfrentaban barreras insalvables, obligándolos a optar por alternativas informales o renunciar a sus desplazamientos. Fuentes oficiales destacan que esta norma busca armonizar regulaciones y atender una "necesidad del sector", en un contexto donde el 80% de los hogares argentinos cuenta con al menos una mascota y el mercado de cuidado animal ha crecido más del 40% en los últimos cinco años.
Este cambio refleja una tendencia global: las mascotas son cada vez más integradas a la vida cotidiana, especialmente post-pandemia. En otros países, esta práctica es habitual y goza de alta aceptación. Por ejemplo, en Europa, donde el transporte público es altamente pet-friendly, perros y gatos viajan comúnmente en trenes y metros; en países como el Reino Unido, no se requieren bozales ni transportines especiales en muchos servicios, y el 26% de los dueños británicos llevan sus animales al extranjero, cifra que sube al 50% entre los jóvenes de 24 a 34 años. En Estados Unidos, el 78% de los propietarios viaja con sus mascotas, con cerca de 2 millones de animales volando anualmente, aunque en buses y trenes como Amtrak las restricciones limitan a mascotas pequeñas (hasta 9 kg) por pasajero. Canadá muestra cifras similares, con un 72% de encuestados viajando con sus compañeros peludos al menos una vez al año, y el 40% haciéndolo entre 2 y 4 veces. Globalmente, el mercado de servicios de viaje con mascotas alcanzó los 2.4 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta en 3.9 mil millones para 2030, con un crecimiento anual del 8.9%. La aceptación es abrumadora: un estudio revela que el 37% de los dueños viaja con sus animales en 2018, duplicando el 19% de 2008, y el 54.6% afirma que sus mascotas se adaptan bien al trayecto. #MascotasEnViaje #PetTravelTrends
Sin embargo, no todo es idílico. Expertos advierten sobre riesgos inherentes al traslado de mascotas en transportes colectivos. Entre ellos, el estrés y la ansiedad que pueden sufrir los animales en entornos ruidosos o abarrotados, lo que podría derivar en comportamientos impredecibles o problemas de salud como deshidratación. Además, hay peligros sanitarios: exposición a enfermedades como rabia, leptospirosis o infecciones transmitidas por mosquitos, si no se cumplen las vacunaciones. Para los pasajeros, riesgos incluyen alergias, molestias por olores o fluidos corporales, e incluso accidentes si el contenedor no está asegurado, como golpes en frenadas bruscas. En Europa y Norteamérica, donde esta práctica es común, se reportan casos aislados de distress en mascotas por multitudes en buses, lo que subraya la importancia de una tenencia responsable. #RiesgosPetTravel #TenenciaResponsable
En Argentina, el funcionamiento es claro: el contenedor debe permanecer cerrado y puede colocarse en la falda, bajo el asiento o junto a la ventana, siempre fijado con cinturón. Obligatorio: libreta de vacunación con antirrábica vigente y cualquier documentación local. Los dueños asumen la responsabilidad del bienestar animal, alineado con el Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos, que promueve vacunación y esterilización.
Las empresas, por su parte, pueden definir restricciones por especie, raza, peso o tamaño, así como horarios y rutas específicas. Deberán capacitar personal, adaptar reservas y asegurar protocolos de limpieza. En terminales y estaciones, se exigirán espacios señalizados para espera y abordaje. Respecto a costos, se permite una tarifa adicional "razonable", informada transparentemente bajo la Ley de Defensa del Consumidor. Excepción: perros guía o de asistencia viajan gratis, sin restricciones, por la Ley 26.858.
Organizaciones animalistas celebran la medida, pero la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP) aún evalúa desafíos operativos. Algunas compañías ya probaron pilotos, lo que acelera la implementación. Esta norma no solo cierra una brecha legal, sino que impulsa un turismo más inclusivo, donde mascotas y dueños comparten aventuras sin separaciones dolorosas. #ArgentinaPetFriendly #ViajesConAnimales