Humo y desesperación: Vecinos de Cipolletti exigen soluciones por el basural a cielo abierto

Sustentabilidad

Los incendios recurrentes en el basural de Cipolletti generan una crisis ambiental y sanitaria que afecta a los barrios Santa Elena y Santa Marta, donde los vecinos denuncian que el humo invade sus hogares a diario, poniendo en riesgo su salud.

La exposición constante al humo tóxico derivado de la quema de residuos en el basural a cielo abierto está causando problemas respiratorios, alergias, irritaciones en los ojos y la piel, y un aumento en enfermedades crónicas como asma y bronquitis entre los residentes, especialmente en niños y adultos mayores. Hartos de promesas incumplidas, los vecinos presentaron petitorios a la Defensora del Pueblo de Río Negro, Adriana Santagati, para exigir una intervención urgente.

Adriana Coñuelao, vecina de Santa Elena, relató a Diario RÍO NEGRO la difícil realidad de las más de 100 familias que viven a solo 600 metros del basural: «Prácticamente todos los días tenemos humo dentro de nuestras casas. No se puede vivir tranquilo». La vecina destacó que el humo no solo afecta la calidad de vida, sino que también provoca síntomas como tos persistente, dificultad para respirar y dolores de cabeza, lo que ha llevado a un aumento en las consultas médicas en la zona. A pesar de cuatro años de reclamos al municipio, los intentos de diálogo no han dado resultados. «Nos dicen que no harán nada con el basural, y eso nos indigna», afirmó.

Este martes, dos petitorios fueron presentados a la Defensora del Pueblo: uno por la concejal Ana Napoli (Cambia Cipolletti) y otro por el legislador Luciano Delgado Sampé (Vamos con Todos). Los vecinos buscan que Santagati visite la zona, constate la gravedad del problema y gestione soluciones concretas. Según Napoli, el basural, que lleva entre 40 y 50 años en el lugar, afecta no solo a los barrios cercanos, sino también a otras comunidades debido al humo que se propaga. La concejal calificó la situación como un problema ambiental y sanitario de gran escala y propuso la implementación del sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu) como solución de fondo.

Desde la Municipalidad de Cipolletti, la Secretaría de Servicios Públicos asegura que el basural es monitoreado constantemente, con patrullajes cada 40 minutos, maquinaria alquilada y guardias las 24 horas. Sin embargo, reconocen la dificultad para controlar los incendios: «Es una bomba de tiempo. El viento complica todo, y a veces hay personas que queman residuos y se les descontrola», explicaron. Además, indicaron que aplican sanciones a quienes provocan incendios, incluyendo prohibiciones de ingreso al predio.

Los vecinos insisten en que la inacción de las autoridades municipales y provinciales agrava la crisis, vulnerando derechos fundamentales. La exposición prolongada al humo tóxico no solo afecta la salud física, sino que también genera estrés y ansiedad en la comunidad, que vive bajo la constante amenaza de nuevos incendios. La esperanza ahora está puesta en la intervención de la Defensora del Pueblo para lograr una solución definitiva a un problema que lleva décadas sin resolverse.