En 2024, la Amazonía enfrentó una catástrofe ecológica sin precedentes, perdiendo 4,5 millones de hectáreas de bosque, un área equivalente a más de dos veces el tamaño de Gales o 45.000 km², según el informe de MAAP 229: Amazon Deforestation & Fire Hotspots 2024 del Monitoring of the Andes Amazon Program (MAAP). Ese año se convirtió en el quinto más devastador desde 2002, con un aumento del 34% en la deforestación respecto a 2023, cuando se perdieron 3,36 millones de hectáreas. Aunque la cifra es un 12% menor al pico de 2022 (1,98 millones de hectáreas), los incendios forestales rompieron récords históricos.
De las pérdidas, 1,7 millones de hectáreas fueron causadas por actividades como la agricultura y la minería de oro, mientras que 2,8 millones de hectáreas fueron arrasadas por incendios, superando el máximo anterior de 1,7 millones de hectáreas en 2016. Brasil y Bolivia concentran el 95% de estas quemas, agravadas por la peor sequía registrada en la región.
Países más afectados
- Brasil: Lidera con el 54.7% de la deforestación total (930.000 hectáreas por tala y 1,9 millones por incendios). Aunque el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) reportó una reducción del 30.6% en la deforestación primaria entre agosto de 2023 y julio de 2024, los incendios han borrado estos avances.
- Bolivia: Contribuyó con el 27,3% (464.100 hectáreas), principalmente por incendios ligados a la agricultura.
- Perú: Perdió 137.700 hectáreas (8,1%), afectadas por minería ilegal y cultivos.
- Colombia: Registró 79.900 hectáreas (4,7%), con una leve mejora respecto a años anteriores.
- Otros países, como Ecuador, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa, reportaron pérdidas menores.
¿Qué impulsa tanta devastación? La respuesta puede sintetizarse en solo tres factores:
- Agricultura extensiva: La expansión de la soja y la ganadería en Brasil y Bolivia es el principal motor.
- Minería ilegal: Brasil concentra más de la mitad de esta actividad, seguido por Guyana, Surinam, Venezuela y Perú.
- Incendios: Exacerbados por la sequía extrema de 2023/2024, representaron el 62% de las pérdidas.
Argentina: El Gran Chaco bajo asedio
En Argentina, el Gran Chaco, el segundo bosque más grande de América del Sur, sufrió una pérdida de 149.649 hectáreas en 2024, según Greenpeace Argentina. Esto equivale a 369.791 acres, devastados por la agricultura, la ganadería y los incendios. Durante los primeros 10 meses del año, las provincias del norte perdieron 103.816 hectáreas, un área cinco veces mayor que la Ciudad de Buenos Aires. Las provincias mas golpeadas fueron:
- Santiago del Estero: 45.137 hectáreas deforestadas, liderando la crisis.
- Chaco: 36.045 hectáreas perdidas, muchas por desmontes ilegales.
- Formosa: 12.879 hectáreas arrasadas.
- Salta: 9.755 hectáreas afectadas.
En total, Argentina perdió 220.000 hectáreas de bosque natural en 2024, equivalente a 45.5 millones de toneladas de CO₂, según Global Forest Watch. Desde 2001, el país ha perdido 3.56 millones de hectáreas de cobertura arbórea, un 10.45% de su bosque nativo, violando frecuentemente la Ley de Bosques Nº 26.331. Y, dado que el país no está en Marte, los factores que causaron esta desforestación fueron:
- Avance agropecuario: La soja y la ganadería desplazan bosques en el Gran Chaco.
- Incendios: Agravados por sequías, contribuyen al desastre.
- Falta de control: La Ley de Bosques es débilmente aplicada, permitiendo desmontes en áreas protegidas.
En un esfuerzo por frenar esta crisis, en agosto de 2024 un juez federal en Chaco ordenó suspender los desmontes por tres meses, tras una denuncia de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas. Esta medida busca proteger un ecosistema clave que abarca 65 millones de hectáreas en Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil.
Europa: Incendios récord en 2024
En la Unión Europea, los incendios arrasaron 1 millón de hectáreas, equivalente a la mitad de Gales o 10.000 km², marcando el peor año desde 2006, según el World Resources Institute. Este aumento del 80% en la pérdida de bosques tropicales respecto a 2023 refleja una crisis global.
Países más afectados
- Grecia: 350.000 hectáreas quemadas por olas de calor.
- España: 250.000 hectáreas devastadas en regiones mediterráneas.
- Portugal y Francia: Cada uno perdió 150.000 hectáreas por sequías prolongadas.
MAAP: Tecnología contra la deforestación
El Monitoring of the Andes Amazon Program (MAAP), creado en 2015 por Amazon Conservation, utiliza imágenes satelitales, drones y algoritmos de inteligencia artificial para monitorear el 100% del bioma amazónico. En 2024, MAAP publicó 232 informes, destacando la minería ilegal en ríos colombianos y los "ríos voladores" que regulan el clima regional.
Impacto tangible
- En Perú, los datos de MAAP redujeron la deforestación por minería ilegal en Madre de Dios en un 40% entre 2022 y 2024.
- En Colombia, la protección de parques nacionales logró una caída del 55,8% en la pérdida de bosques primarios en 2023.
- MAAP ha impulsado más de 50 acciones gubernamentales desde su creación.
Un futuro incierto para los bosques
La Amazonía y el Gran Chaco enfrentan un punto de no retorno. Según RAISG, la Amazonía podría perder en cinco años lo que perdió en las últimas dos décadas. Las áreas protegidas y territorios indígenas, con un 60% menos de deforestación, son clave para su preservación. En Argentina, la débil aplicación de la Ley de Bosques y la pérdida de biodiversidad agravan la crisis. La crisis de 2024, con 4,5 millones de hectáreas perdidas en la Amazonía, 220.000 hectáreas en Argentina y 1 millón de hectáreas en Europa, exige una respuesta global. La tecnología de MAAP y las acciones legales en Argentina muestran que es posible actuar, pero el cambio climático y la presión humana amenazan con un colapso irreversible. ¿Podremos salvar los bosques antes de que sea demasiado tarde?