Sorprende la forma cómo el mar devuelve la basura plástica

Sustentabilidad

En un giro inesperado de la naturaleza, las praderas marinas del Mediterráneo están luchando contra la contaminación plástica de una manera fascinante: las "pelotas de Neptuno". Estos racimos redondos y fibrosos de posidonia oceánica, una planta marina abundante en el mar Mediterráneo, no solo son un refugio para la biodiversidad, sino que también actúan como trampas naturales para los microplásticos que inundan los océanos.

Investigadores de la Universidad de Barcelona, liderados por Anna Sánchez-Vidal, han descubierto que estas bolas esponjosas, formadas por hojas de posidonia ricas en lignina, atrapan hasta 900 millones de fragmentos plásticos al año en el Mediterráneo. Durante tormentas y mareas, estas pelotas son arrastradas desde el fondo marino hasta las playas, llevando consigo desechos plásticos, desde microplásticos de menos de 5 mm hasta objetos más grandes como toallitas y tampones. En un estudio realizado en 2018 y 2019 en cuatro playas de Mallorca, España, se encontró que hasta el 50% de las muestras sueltas de posidonia contenían plástico, y las pelotas más compactas albergaban hasta 1.500 fragmentos por kilogramo.

"Decimos que es como si el mar nos devolviera la basura que nunca debió estar ahí", explica Sánchez-Vidal. Sin embargo, la investigadora advierte que estas pelotas no son una solución al problema de la contaminación plástica. "Las pelotas de Neptuno aportan nutrientes y humedad a las playas. Si las retiramos, dañamos el ecosistema costero", señala, instando a dejarlas donde están.

El impacto de los microplásticos, provenientes de bolsas, botellas y redes de pesca, es alarmante: afectan la salud humana, desde la función ósea hasta las hormonas. Aunque las praderas marinas actúan como sumideros naturales, atrapando entre 1,15 y 2,41 millones de toneladas de plástico que llegan al mar desde los ríos cada año, estas valiosas praderas están en declive. Factores como el cambio climático, la contaminación y el desarrollo costero han reducido su cobertura global en un 29% desde finales del siglo XIX.

Iniciativas como el Bosque Marino de Red Eléctrica en Mallorca y Posidonia Gardeners en Sicilia y Malta buscan restaurar estas praderas, esenciales para la calidad del agua, la absorción de CO2 y la protección de las costas. Sin embargo, Sánchez-Vidal enfatiza que la solución real está en la raíz del problema: "Necesitamos reducir la producción de plástico y evitar que llegue al mar".

Las pelotas de Neptuno son un recordatorio de la capacidad de la naturaleza para adaptarse, pero también un grito de alerta: el mar nos está devolviendo nuestra propia basura, y depende de nosotros actuar antes de que sea demasiado tarde.