La localidad salteña de Salvador Mazza enfrenta una grave problemática ambiental debido a la contaminación de un río fronterizo que recibe desechos cloacales desde las ciudades bolivianas de Yacuiba y Pocitos.
Según informó FM Aries, la Secretaría de Recursos Hídricos de Salta confirmó la presencia de estos contaminantes, pero las gestiones para resolver el problema se ven obstaculizadas por la inacción de la Cancillería nacional.
El ministro de Producción y Desarrollo Sustentable de Salta, Martín de los Ríos, señaló que el río afectado es binacional, lo que implica que la responsabilidad recae en el país vecino. «Nosotros desde la Secretaría de Recursos Hídricos hemos aportado la constatación de esa contaminación», afirmó, destacando que la solución debe llegar por vía diplomática. Sin embargo, criticó la falta de avances por parte del gobierno nacional: «Los reclamos y la urgencia en su solución la debemos buscar por Cancillería de Estado, pero todavía nada, como en tantas otras cosas que necesitamos que Cancillería nos dé un empujoncito».
De los Ríos explicó que la provincia ya realizó informes de control de efluentes y análisis de laboratorio para respaldar la gravedad del problema, pero la falta de acción de la gestión encabezada por Javier Milei impide avanzar en una solución. «No tenemos otra forma de agilizar esa solución», lamentó el funcionario.
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Según informes y denuncias recientes, el gobierno boliviano no ha logrado implementar un sistema adecuado de tratamiento de líquidos cloacales en Yacuiba y Pocitos principalmente debido a la falta de infraestructura. En el distrito Uno de Yacuiba, no existe un sistema de tratamiento, lo que resulta en el vertido directo de desechos en la quebrada internacional. Aunque se inició la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales hace años, esta se encuentra paralizada en un 75% de avance, posiblemente por problemas contractuales o de financiamiento. Además, algunos barrios en San José de Pocitos carecen de alcantarillado, recurriendo solo a pozos ciegos, lo que agrava la contaminación.
Para abordar esta contaminación transfronteriza, el gobierno argentino podría invocar el Tratado sobre Medio Ambiente entre Argentina y Bolivia, que promueve acciones conjuntas para proteger el entorno compartido. Otras medidas incluyen:
* Iniciar negociaciones diplomáticas bilaterales a través de la Cancillería para exigir el cumplimiento de estándares ambientales y la finalización de la planta de tratamiento en Bolivia.
* Presentar reclamos formales ante organismos internacionales, como la ONU o la OEA, invocando convenios sobre impactos ambientales transfronterizos.
* Desarrollar proyectos locales en Salta, como sistemas de monitoreo o tratamiento temporal de aguas en el lado argentino, aunque esto no resuelve el origen del problema.
* Apoyar iniciativas legislativas, como el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados de Salta, que urge al Ejecutivo provincial a gestionar soluciones urgentes ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Impacto en la población
Esta problemática afecta directamente a los habitantes de Salvador Mazza, una localidad con aproximadamente 26,995 residentes según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022 del INDEC. La contaminación pone en riesgo la salud pública, el acceso a agua potable y el ecosistema local, impactando no solo a la población urbana sino también a comunidades indígenas cercanas como Arenales.
La situación pone en riesgo la salud de los habitantes de Salvador Mazza y el equilibrio ambiental de la zona, mientras las autoridades locales aguardan una respuesta efectiva desde el ámbito nacional para abordar este conflicto transfronterizo.