La Comisión Europea clasificó a Argentina como un país de riesgo "estándar" en materia de deforestación, según se publicó este 22 de mayo de 2025 en Bruselas. Esta decisión, que también incluye a Brasil y Paraguay en la misma categoría, podría imponer trabas burocráticas a las exportaciones argentinas hacia el mercado europeo, como carne vacuna, soja y madera. Países como Estados Unidos, Uruguay, China y Chile, en cambio, fueron catalogados como de "bajo riesgo", lo que les facilita el acceso al bloque.
La medida forma parte del Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) de la Unión Europea, que originalmente iba a entrar en vigor el 1 de enero de 2025, pero fue postergada al 1 de enero de 2026 tras presiones internas y críticas de países exportadores. Este reglamento prohíbe el ingreso de productos provenientes de tierras deforestadas después de 2020, exigiendo a las empresas de países con riesgo estándar o alto demostrar, con información verificable, que sus productos no provienen de zonas afectadas por la deforestación.
El sector agroexportador argentino expresó su rechazo a la clasificación. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) calificó la evaluación como “injustificada”, argumentando que estudios recientes demuestran un riesgo de deforestación “despreciable” en el país. “El gobierno argentino presentó documentación que respaldaba la solicitud de ser clasificado como riesgo bajo, pero la decisión parece más política que técnica”, afirmó Gustavo Idígoras, presidente de Ciara.
Argentina había anticipado estas exigencias con la implementación de Visec, una plataforma de trazabilidad del sector privado que garantiza que productos como la soja y la carne provienen de campos libres de deforestación. Idígoras destacó que Visec, que recibió una evaluación favorable de una delegación europea en Rosario, cumple con los requisitos de trazabilidad y certificación exigidos por la UE. “La superficie destinada a la soja y la ganadería no ha crecido en los últimos diez años, y nuestra tasa de deforestación es extremadamente baja”, subrayó.
Por su parte, la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) criticó la unilateralidad del reglamento europeo, señalando que no respeta las leyes nacionales ni reconoce los esfuerzos de Argentina por mantener un sistema productivo sustentable. “La producción de soja se concentra en la Región Pampeana, con escasa presencia de bosques nativos, y el país destaca por el uso de tecnologías y prácticas de conservación”, indicaron.
Fuentes oficiales argentinas manifestaron que la clasificación es injusta y, aunque no existe un proceso formal de apelación, el país ya solicitó a la Comisión Europea una reconsideración para ser incluido en la categoría de riesgo bajo. La lista de clasificación, que tiene una vigencia anual, será revisada nuevamente en junio de 2026.