En una decisión que ha generado controversia y preocupación entre ambientalistas y comunidades locales, el gobierno de la provincia de Salta ha aprobado un nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) que habilita desmontes en zonas que anteriormente estaban protegidas por la ley.
Esta medida, que busca regular el uso del suelo y promover el desarrollo económico, ha sido criticada por su potencial impacto en la biodiversidad y el medio ambiente. Se estima que ya se han desforestado más de 10,000 hectáreas de bosques nativos en la provincia
El OTBN, que fue presentado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Salta, establece nuevas categorías de uso del suelo en áreas boscosas, permitiendo la conversión de terrenos forestales en tierras agrícolas y ganaderas. Según las autoridades provinciales, la iniciativa tiene como objetivo fomentar la producción agropecuaria y mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas han expresado su preocupación por las implicaciones de esta normativa. Argumentan que la habilitación de desmontes en áreas protegidas podría llevar a la pérdida de hábitats críticos para diversas especies de flora y fauna, así como a un aumento en la erosión del suelo y la degradación de los recursos hídricos y contribuye al cambio climático al liberar grandes cantidades de dióxido de carbono almacenado en los árboles. "Estamos ante un grave retroceso en la protección de nuestros bosques nativos, que son esenciales para la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ecológico", afirmó un representante de una ONG local.
Además, comunidades indígenas, como los Wichí, los Chorote y los Tapiete, y campesinas que dependen de los bosques para su subsistencia han manifestado su rechazo a la medida, advirtiendo que el desmonte podría afectar sus medios de vida y su cultura. "Nuestros bosques son parte de nuestra identidad y nuestra historia. No podemos permitir que se destruyan en nombre del progreso", declaró un líder comunitario.
El nuevo OTBN ha sido aprobado en un contexto de creciente presión por parte del sector agroindustrial, que busca expandir sus actividades en la provincia. A pesar de las críticas, el gobierno provincial defiende la medida como una forma de equilibrar el desarrollo económico con la conservación ambiental, asegurando que se implementarán controles para minimizar el impacto de los desmontes.
La controversia en torno al OTBN de Salta se suma a un debate más amplio sobre la gestión de los recursos naturales en Argentina, donde la deforestación y la pérdida de biodiversidad son temas de creciente preocupación. A medida que se implementa esta nueva normativa, se espera que continúen las discusiones sobre el futuro de los bosques nativos y la necesidad de encontrar un equilibrio entre desarrollo y conservación.