Una organización británica, con sedes en Londres, Nueva York y Seúl, llamada InfluenceMap, incluyó a la empresa argentina entre las 78 firmas que más contaminan al planeta, y dijo que desde el acuerdo de París de 2016 hasta ahora, lejos de bajar las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el 58% de los responsables empujaron todavía más la producción de gases de efecto invernadero.
Uno de los principales responsables de la contaminación mundial desde la revolución industrial, según InfluenceMap, es YPF: es la única empresa argentina que aparece en el listado de los mayores contaminadores planetarios. Un análisis de este think tank británico sitúa a la empresa como la única de Argentina entre las 78 entidades públicas y privadas que causaron el 70% de emisiones de efecto invernadero entre 1854 y el 2022. (Fuente: https://influencemap-org). Eso no significa que en el país no hayan otras empresas que contribuyen con sus acciones a producir el efecto invernadero global, solo que YPF (por ser la petrolera mas grande y la segunda empresa más importante del país) es la principal.
Con tal sentido, en los últimos días publicó una base de datos históricos de producción de 122 de los mayores productores de petróleo, gas, carbón y cemento del mundo llamado “Carbon Majors” conocido sistemáticamente desde 2013.
La base de datos clasifica a los contaminadores en tres grupos: las empresas privadas, las empresas estatales y las de capitales mixtos. Históricamente, las empresas propiedad privada representan el 31% de todas las emisiones rastreadas por la base de datos (440 GtCO2e). Desde su firma en 2016, solo 57 compañías productoras de combustibles fósiles y cemento fueron las del 80% de las emisiones de CO₂. Este puñado de corporaciones fueron los principales impulsores de la actual crisis climática. Produjeron más emisiones en los 7 años posteriores al Pacto de París que en los 7 previos al acuerdo. En concreto, el 65% de las entidades estatales y el 55% de las compañías privadas incrementaron su producción. La empresa que se llevó la palma durante este periodo fue ExxonMobil de Estados Unidos, vinculada a 3,6 gigatoneladas de CO₂ en siete años, equivalente al 1,4% del total mundial. Le siguieron de cerca Shell, BP, Chevron y TotalEnergies, cada una de las cuales estuvo asociada con al menos el 1% de las emisiones globales. Las estatales están vinculadas con otro 33% del total de la base de datos (465 GtCO2e), siendo Saudi Aramco (de Arabia Saudita), Gazprom (de Rusia) y la Compañía Nacional de Petróleo de Irán, los mayores contribuyentes. Los Estados-nación representan el 36% restante (516 GtCO2e), siendo la producción de carbón de China y la antigua Unión Soviética los mayores contribuyentes.
Además, InfluenceMap detectó que "la mayoría de las empresas de combustibles fósiles produjeron más combustibles fósiles" desde el Acuerdo de París del 2016 que en los siete años anteriores al pacto. Eso es normal en un mundo que crece. Pero es anormal si se tiene en cuenta que los países suscribieron un pacto para sustituir las fuentes de emisión de CO2 con combustibles alternativos, menos contaminantes. Si bien con el Acuerdo de París los países se comprometieron a reducir la contaminación y a frenar el calentamiento global (lo cual fue ratificado el año pasado en una cumbre en Dubái), InfluenceMap denunció que los productores de combustibles fósiles siguen emitiendo gases de efecto invernadero y los responsabiliza del cambio climático.
De total de las 100 empresas que más gases que producen el efecto invernadero, 58 firmas estuvieron vinculadas a mayores emisiones en los siete años posteriores al Acuerdo de París que en el mismo período anterior. “Este aumento es más pronunciado en Asia, donde 13 de cada 15 (87%) empresas evaluadas están relacionadas con mayores emisiones en 2016-2022 que en 2009-2015, y en Oriente Medio, donde este número es de 7 de cada 10 empresas (70%). En Europa, 13 de 23 empresas (57%), en América del Sur, 3 de 5 (60%) y en Australia, 3 de cada 4 (75%) empresas estaban vinculadas al aumento de las emisiones, al igual que 3 de 6 (50%) empresas africanas. América del Norte es la única región en la que una minoría de empresas, 16 de 37 (43%), se vinculó con el aumento de las emisiones”.
El análisis de los datos de Carbon Majors (https://carbonmajors.org) muestra además que hubo un cambio gradual en el suministro de carbón en el período de siete años posterior al Acuerdo de París, de empresas propiedad de inversores a entidades controladas por el Estado. Según la AIE, el consumo mundial de carbón aumentó casi un 8% entre 2015 y 2022, alcanzando un máximo histórico de 8.300 millones de toneladas en 2022. Esta investigación concluye que, de 2015 a 2022, las emisiones de CO2e vinculadas a la producción de carbón propiedad de los inversores disminuyeron un 28%, mientras que las emisiones de CO2e vinculadas a la producción de carbón de las empresas estatales y de los estados-nación aumentaron un 29% y un 19%, respectivamente.