Argentina se consolida como potencia global en Empresas B Certificadas de triple impacto, con 290 compañías que demuestran que los negocios pueden generar prosperidad económica, social y ambiental al mismo tiempo. En el marco del Mes de las Empresas B, estas organizaciones abren sus puertas con actividades y descuentos para revelar “qué hay detrás de la B” y posicionan al país como ejemplo inspirador para el planeta.
Bajo el lema “Una simple letra, un gran significado”, marzo se transforma en el mes de la visibilidad para el Movimiento B a nivel mundial. En Argentina operan actualmente 290 Empresas B Certificadas, distribuidas en 30 industrias y sectores, que generan más de 45.500 puestos de trabajo y facturan en conjunto más de US$ 5.000 millones al año. Estas compañías no solo persiguen ganancias: asumen un compromiso legal de beneficiar a accionistas, comunidades y planeta por igual.
El país ocupa el décimo lugar mundial en número de Empresas B Certificadas y el segundo puesto de Latinoamérica detrás de Brasil. A nivel global, ya existen más de 10.500 Empresas B en 104 países. “Nos enorgullece que Argentina sea un ejemplo para la región y el mundo”, afirmó Marina Arias, Directora Ejecutiva de Sistema B Argentina. “Incluso frente a una coyuntura económica compleja y sin un marco de políticas públicas que incentive específicamente esta agenda, el empresariado local demuestra que tiene una profunda convicción y visión de futuro”, agregó.
2025 fue el segundo año histórico de certificaciones en el país desde la creación de Sistema B en 2012, con 54 nuevas Empresas B. En lo que va de 2026 ya se sumaron 11 más. Además, en los primeros dos meses del año Argentina se ubicó como el segundo país del mundo con mayor cantidad de aplicaciones para obtener la certificación, solo superada por Reino Unido.
Marina Arias concluyó: “Detrás de la B hay líderes empresariales que eligen contribuir a la sociedad y al planeta con sus negocios y desde el mercado. Hay acciones que generan cambios reales y un claro compromiso para medirlas de forma rigurosa y transitar un camino de mejora continua”.
Cómo hacer para que otros países imiten esta conducta El modelo argentino demuestra que la replicabilidad es posible a través del Movimiento B global: difundir casos de éxito, facilitar la certificación verificada y construir comunidades de empresas comprometidas. Se necesita principalmente un cambio cultural en el empresariado —una convicción profunda que priorice el propósito por encima de las utilidades tradicionales— aunque un marco económico con incentivos públicos aceleraría el proceso. Como prueba Argentina: la transformación puede comenzar sin esperar políticas estatales, solo con visión de futuro y acción colectiva. #EmpresasB #TripleImpacto #SistemaBArgentina #MesDeLasEmpresasB #SostenibilidadEmpresarial #CambioReal