Plaga de catas en Mendoza avanza y amenaza frutales de exportación

Sustentabilidad

En medio de una alerta fitosanitaria que pone en jaque la economía agrícola, productores del sur mendocino enfrentan el avance implacable de la plaga de catas, aves protegidas que devastan frutales de exportación como almendros, pistachos y nogales. Esta invasión, que se expande desde el Valle de Uco hacia regiones como General Alvear, no solo genera pérdidas millonarias en cultivos de alto valor, sino que representa un riesgo sanitario por la transmisión de psitacosis a humanos. Autoridades locales y el ISCAMEN buscan equilibrar la protección ambiental con protocolos de contención, en un esfuerzo por salvaguardar la producción exportadora de Mendoza.

El director de Agricultura de la Municipalidad de General Alvear, Agustín Anzorena, alertó sobre esta "plaga inteligente" que se desplaza rápidamente hacia el sur provincial. "Lo que antes era un problema típico del norte y centro de Mendoza, ahora es una preocupación inmediata para nuestros productores", explicó Anzorena en declaraciones radiales. Las catas, conocidas por su capacidad de reconstruir nidos en cuestión de días y volar kilómetros en busca de alimento, atacan preferentemente especies en auge como la almendra, el pistacho y el nogal. "El daño es tristísimo: afectan la flor y destruyen el fruto con su pico, generando pérdidas totales en frutos caros y de difícil producción", agregó.

El desafío se complica por el marco normativo que protege a estas aves. Asociaciones proteccionistas y regulaciones estatales limitan las acciones de control: derribar nidos en rutas provinciales está prohibido, y solo se permite entre mayo y octubre, cuando no hay crías ni huevos. "Hay muchos grises y limitaciones, por eso la plaga ha crecido tanto", señaló Anzorena. El ISCAMEN trabaja en negociaciones para encontrar un "punto medio" que respete la fauna sin ignorar el impacto económico real.

Más allá de las pérdidas agrícolas, la proliferación de catas conlleva riesgos para la salud humana. Estas aves pueden transmitir psitacosis a través de sus excrementos, contaminando tanques de agua o zonas comunes. Para combatir esto, el ISCAMEN habilitó una plataforma web donde los productores pueden denunciar ataques mediante geolocalización. Desde mayo, la Municipalidad de General Alvear lanzará un programa para que los afectados reporten ubicaciones de fincas y coordinen acciones conjuntas.

En paralelo, se exploran métodos experimentales para mitigar el avance: repelentes, ruidos, láseres y hasta la liberación de aves rapaces como aguiluchos para un control natural. Sin embargo, las barreras físicas como mallas laterales resultan costosas, y nada es definitivo ante la velocidad de reproducción de las catas. "Esto no lo resuelve una entidad sola; necesitamos articulación total entre privados e instituciones", enfatizó Anzorena.

Esta alerta fitosanitaria en Mendoza resalta la vulnerabilidad de la agricultura exportadora ante plagas emergentes, en un contexto donde el equilibrio entre medio ambiente y producción es clave. Productores de áreas como Real del Padre y Jaime Prats ya participan en charlas informativas, pero el tiempo apremia: sin medidas efectivas, el sur mendocino podría ver comprometidas sus inversiones en frutales de alto valor.

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