Las catástrofes climáticas que más amenazaron el PIB mundial

Sustentabilidad

En 2025, la crisis climática impulsada por el calentamiento global generó pérdidas económicas superiores a los 122.300 millones de dólares en las 10 catástrofes más costosas, según el informe "Counting the Cost 2025" de Christian Aid, basado en datos de la aseguradora Aon y otras fuentes. Palabras clave como costos desastres climáticos 2025, pérdidas PIB cambio climático y estadísticas incendios forestales subrayan cómo estos eventos, agravados por la quema de combustibles fósiles, no solo causaron miles de muertes sino que proyectan reducciones del PIB global de hasta el 50% entre 2070 y 2090 si no se actúa de inmediato, según estudios como el de actuarios citados por The Guardian.

El informe detalla que los incendios forestales en Los Ángeles, como los de Palisades y Eaton en enero de 2025, lideraron la lista con pérdidas de más de 60.000 millones de dólares (32.000 millones para Palisades y 25.000 millones para Eaton), incluyendo daños no asegurados que afectaron a miles de desplazados. Estos fuegos causaron 31 muertes directas y unas 400 adicionales según estudios posteriores, quemando más de 9.000 hectáreas en áreas urbanas. El cambio climático hizo que las condiciones de fuego fueran al menos 35% más probables y 6% más intensas, atribuyendo cerca del 25% del déficit extremo de humedad al calentamiento inducido por humanos.

En segundo lugar, los ciclones en el sur y sureste de Asia en noviembre –incluyendo Senyar, Ditwah y Koto– generaron daños por 25.000 millones de dólares, con 1.750 muertes reportadas en Tailandia (500.000 millones de baht o 15.700 millones de dólares), Indonesia (más de 3.000 millones), Sri Lanka (6-7.000 millones), Vietnam y Malasia. Estos eventos superpotenciados por temperaturas oceánicas elevadas dañaron dos tercios de las líneas férreas y más de 137.000 acres de tierra en Sri Lanka, con un aumento en la capacidad atmosférica de retener humedad ligado al calentamiento global.

Las inundaciones estacionales en China durante el verano acumularon 11.700 millones de dólares en pérdidas, parte de un total de 30.500 millones por desastres naturales en los primeros nueve meses, con al menos 30 muertes y 530.000 hectáreas de cultivos afectadas. El cambio climático incrementa la intensidad de lluvias extremas en un 7% por cada grado de calentamiento, desplazando patrones y causando disrupciones en cadenas de suministro.

Otras catástrofes destacadas incluyen el Huracán Melissa en Jamaica, Cuba y Bahamas (mediados de 2025), con 8.000 millones de dólares en daños preliminares y 45 muertes en Jamaica, donde el calentamiento hizo el evento dos veces más probable y aumentó su intensidad en un 30% gracias a temperaturas marinas inusualmente altas. La temporada de monzones en India y Pakistán (junio-septiembre) sumó 5.600 millones de dólares, 1.860 muertes y casi 7 millones de afectados en Pakistán, con 1,3 millones de acres de cultivos sumergidos, 12.500 hogares dañados y una intensidad de lluvias 12% mayor atribuida al clima.

En Filipinas, una secuencia de tifones como Ragasa, Kalmaegi y Fung-wong causó más de 5.000 millones de dólares en pérdidas acumuladas, cientos de muertes y más de 1,4 millones de desplazados, con un 49% más de probabilidad de severidad y 30% de daños directamente vinculados al cambio climático. La sequía en Brasil (enero-junio) costó 4.750 millones de dólares, afectando a más de la mitad del país y haciendo la sequía amazónica 30 veces más probable. El ex-ciclón tropical Alfred en Australia (febrero) generó 1.200 millones de dólares en daños, mientras que el Ciclón Garance en Réunion y Mauricio (28 de febrero) sumó 1.050 millones, afectando a 900.000 personas y elevando precios de alimentos en un 19%. Finalmente, las inundaciones en Texas (julio) alcanzaron 1.000 millones de dólares, con 135 muertes y lluvias 9% más intensas por el calentamiento.

A escala global, estos desastres forman parte de un patrón donde los costos por eventos climáticos superan los 2.300 billones de dólares anuales si se incluyen impactos en cascada y ecosistemas, según el Informe de Evaluación Global 2025 de la UNDRR. Desde 1980, EE.UU. ha sufrido 417 eventos de mil millones de dólares, totalizando más de 3.100 billones de dólares ajustados por inflación. Swiss Re proyecta 145.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas para 2025, un 6% más que en 2024. El impacto en el PIB mundial es alarmante: la quema de fósiles ya reduce el PIB en un 1,75% actual, proyectándose a 9% para 2100 según la OCDE. Sin acción, pérdidas per cápita podrían llegar al 20-24% para 2100 en escenarios extremos, o un 4% anual para 2050 y 20% para fin de siglo, per UNEP. Estudios advierten de un 50% de caída en el PIB global entre 2070 y 2090 por shocks climáticos.

Expertos como Joanna Haigh del Imperial College enfatizan que estos no son "desastres naturales" sino consecuencias de la expansión fósil, con inversiones de miles de millones en subsidios públicos que agravan el problema. El informe de Christian Aid resalta subestimaciones: excluye pérdidas no aseguradas, daños a subsistencia y desplazamientos permanentes, afectando desproporcionadamente a países pobres que emiten poco pero sufren el mayor impacto humano. Patrick Watt, de Christian Aid, urge una transición energética justa: "La energía limpia avanza, pero debe acelerarse para evitar billones en daños anuales".

Esta factura climática de 2025, con 213 olas de calor atribuidas a gases de efecto invernadero y 16.500 muertes adicionales en Europa por calor, evidencia la urgencia económica y estadística de actuar.

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