El carbón en máximos históricos y la deforestación amenazan el objetivo de 1,5 °C

Sustentabilidad

El mundo enfrenta un desafío crítico en su lucha contra el cambio climático, según el informe anual sobre el Estado de la Acción Climática publicado este miércoles. A pesar de avances prometedores, como el boom de la energía solar y eólica, el uso del carbón ha alcanzado un máximo histórico en términos absolutos, impulsado por el aumento de la demanda eléctrica. China, el mayor consumidor mundial de carbón con más de 4.900 millones de toneladas en 2024 –casi un tercio del total global–, lidera esta tendencia alarmante, seguida de cerca por India con 22 exajulios anuales.

Además, la deforestación se agrava, poniendo en jaque los objetivos del Acuerdo de París para limitar el calentamiento global a 1,5 °C antes de 2030. Brasil, responsable del 42% de la pérdida de bosques primarios tropicales en 2024, es el epicentro de esta crisis, con incendios que devastaron el 66% de sus áreas forestales afectadas. #EmergenciaClimática

El informe, elaborado por los Campeones Climáticos de Alto Nivel de la ONU, Climate Analytics y el Fondo Bezos para la Tierra, entre otros, revela que, aunque la energía renovable ha duplicado su cuota en la generación eléctrica global hasta el 15% entre 2019 y 2024, el panorama general es alarmante. Ninguno de los 45 indicadores evaluados está cerca de cumplir los objetivos climáticos. “Los avances son prometedores, pero insuficientes”, advierten los expertos. #EnergíaRenovable #AcciónClimática

El carbón y la deforestación: los grandes obstáculos

El carbón, lejos de desaparecer, sigue siendo un pilar en la generación de electricidad. Aunque su peso relativo ha disminuido, su uso absoluto está en máximos históricos debido al aumento de la demanda. Para cumplir con los objetivos de 2030, sería necesario retirar unas 360 centrales de carbón de tamaño medio cada año. En este contexto, China no solo consume el 71% del carbón global junto con India, sino que su sector eléctrico depende en un tercio de este combustible fósil, impulsando un récord de 8.770 millones de toneladas mundiales en 2024. #Descarbonización

Por otro lado, la deforestación ha empeorado: de 7,8 millones de hectáreas perdidas en 2021, se pasó a 8,1 millones en 2024. En total, entre 2015 y 2024, el mundo perdió 86 millones de hectáreas de cobertura arbórea, un área comparable al tamaño de Pakistán. Brasil, con más de 1,1 millones de hectáreas de bosque primario tropical perdidos solo en 2023 y un aumento del 13% en la deforestación no relacionada con incendios en 2024, ejemplifica este retroceso, agravado por la peor sequía registrada en la Amazonía. “Es una señal preocupante de retroceso”, subraya el informe, que pide multiplicar por nueve los esfuerzos para frenar la pérdida de bosques. #Deforestación #NaturalezaEnPeligro

Avances que dan esperanza, pero no son suficientes

No todo es desalentador. La energía solar se consolida como la fuente de crecimiento más rápido en la historia, y los vehículos eléctricos han quintuplicado su cuota en las ventas de vehículos ligeros, alcanzando el 22% desde 2020. China, con más de 21,8 millones de autos eléctricos en uso en 2023 –más de la mitad del stock global–, lidera esta revolución, impulsando ventas récord que superan los 8 millones anuales. Además, la financiación privada para el clima ha crecido, y tecnologías como el hidrógeno verde avanzan a pasos agigantados. Sin embargo, estos logros se ven opacados por retrocesos en áreas clave, como la pérdida de manglares, la financiación pública a combustibles fósiles y el desperdicio de alimentos. #MovilidadEléctrica #InnovaciónVerde

Un llamado a la acción urgente

El informe enfatiza que todos los sectores de la economía –energía, transporte, industria, agricultura y construcción– deben implementar transformaciones sistémicas audaces. Entre las recomendaciones destacan:

  • Impulsar la investigación y el desarrollo en soluciones climáticas.
  • Eliminar la financiación a los combustibles fósiles y la deforestación.
  • Priorizar la justicia climática para garantizar una transición equitativa.

“Los avances que necesitamos son posibles, pero requieren _

inversiones masivas y una coordinación sin precedentes”, concluye el informe. La justicia y la equidad deben estar en el centro de estas acciones para que nadie se quede atrás. #JusticiaClimática #ActúaAhora