Un nuevo episodio industrial encendió las alarmas en Tucumán. Este fin de semana, 17 trabajadores del Ingenio Bella Vista, propiedad de Arca Embotelladora de Coca-Cola, fueron asistidos de urgencia tras sufrir un cuadro de intoxicación por dióxido de azufre, producto de una falla en una válvula durante el proceso de elaboración de caña de azúcar.
El incidente —ocurrido dentro de una de las áreas de procesamiento más sensibles— obligó a la intervención inmediata de los equipos médicos del Hospital de Bella Vista, donde todos los empleados fueron atendidos y dados de alta luego de cuatro horas de observación.
Según informaron fuentes sanitarias, los trabajadores presentaron irritación en las vías respiratorias, molestias en las mucosas y congestión ocular, síntomas típicos de la exposición a este tipo de gases. Afortunadamente, ninguno de los casos revistió gravedad y todos evolucionaron favorablemente.
El doctor Alfredo Córdoba, especialista en toxicología, destacó la rápida coordinación entre los servicios de emergencia, enfermería y guardia médica, que permitió estabilizar a los afectados en poco tiempo.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Tucumán, encabezado por el doctor Luis Medina Ruiz, subrayó la eficiencia del sistema de respuesta sanitaria, respaldado por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien impulsa políticas de atención inmediata ante emergencias laborales. El Hospital de Bella Vista dispuso ambulancias, personal médico y reuniones con familiares para contener y explicar los tratamientos aplicados.
Desde la empresa, aún no se difundió un comunicado oficial sobre las causas exactas del escape, aunque fuentes internas confirmaron que el episodio se originó por un fallo en el sistema de válvulas de una de las líneas industriales. El Ministerio de Salud aseguró que mantendrá la supervisión continua del ingenio y reforzará los controles de seguridad.
Antecedentes de contaminación en Coca-Cola Tucumán
El Ingenio Bella Vista forma parte del conglomerado Arca Embotelladora de Coca-Cola, que opera varias plantas industriales en la provincia. Sin embargo, no es la primera vez que la empresa enfrenta denuncias por contaminación ambiental o accidentes laborales.
En 2018, una planta ubicada en Yerba Buena fue señalada por la liberación de efluentes sin tratamiento, lo que provocó problemas respiratorios en vecinos y generó una investigación ambiental.
Tres años después, en 2021, se detectó una filtración de productos químicos en un centro de acopio, lo que derivó en sanciones y la obligación de implementar protocolos de seguridad más estrictos.
Organizaciones gremiales y ambientalistas locales vienen advirtiendo que la gestión de sustancias peligrosas sigue siendo un punto crítico dentro de la estructura industrial de la empresa. Reclaman auditorías externas, controles periódicos y planes de emergencia reales para prevenir nuevas intoxicaciones o accidentes.
Reacciones y medidas futuras
Tras el episodio, las autoridades provinciales afirmaron que se intensificarán las inspecciones en todas las plantas de Arca Embotelladora de Coca-Cola, con el objetivo de garantizar la seguridad de los trabajadores y evitar futuros incidentes.
Los empleados afectados ya regresaron a sus hogares, aunque permanecerán bajo seguimiento médico preventivo.
El caso vuelve a abrir un debate urgente: ¿cuál es la responsabilidad de las grandes empresas frente a los riesgos laborales y ambientales? En Tucumán, donde la industria azucarera tiene peso histórico y económico, la seguridad industrial no puede seguir dependiendo de la suerte ni de la respuesta post-incidente.
La prevención debe ser la norma, no la excepción.
#Tucumán #CocaCola #IngenioBellaVista #ContaminaciónIndustrial #EmergenciaLaboral #SaludOcupacional #MedioAmbiente #IndustriaArgentina #ArcaEmbotelladora #SeguridadLaboral