Los bonistas de La Rioja presentaron una demanda por casi 29 millones de dólares por los bonos verdes impagos de la provincia. Esa situación se suma a la deuda total de 348 millones de dólares que la provincia resolvió no saldar. El reelecto gobernador provincial Ricardo Quintela (PJ), declaró que la falta de recursos enviados por del Poder Ejecutivo de Javier Milei impide el pago de la deuda con los bonistas en Estados Unidos. Mientras que Quintela aprovecha toda oportunidad para arengar a la CGT a realizar paros y movilizaciones en contra del gobierno actual, por el otro lado omite recordar que uno de los parques eólicos fueron financiados con un Bono Verde, fue vendido al grupo de la familia Mindlin en 171 millones de dólares. La provincia se quedó la deuda de 200 millones de dólares, pese a recibir una transferencia multi millonaria (también en dólares) por la venta. Significa que el bono verde cambió de color, y ahora permanece impago.
La Rioja ya perdió un juicio en Estados Unidos, lo que incrementó los intereses diarios sobre la deuda. Por caso, los bonistas decidieron recurrir nuevamente a la justicia estadounidense frente a este default. Bonistas presentaron una nueva demanda ante tribunales de Nueva York por la deuda en default de la provincia de La Rioja. La presentación fue realizada por “fondos buitres” Beauregarde Holdings y Sandglass Select. Reclaman el pago del capital vencido y no abonado, junto con los intereses acumulados, por un total de casi US$ 29 millones. La demanda fue presentada ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York y alega que La Rioja no realizó los pagos correspondientes a bonos emitidos en 2017 y reestructurados en 2021, con vencimiento en 2028.
No es la primera vez que el gobierno de Quintela incumple con las obligaciones de pago de la provincia. Ya lo hizo en tres oportunidades: la última vez fue hace un mes. La Rioja es la única provincia argentina en situación de default, mientras otras provincias, como Buenos Aires y Córdoba, analizan volver al mercado de capitales.
El 24 de febrero del 2024 la provincia, que emitió cuasi monedas (los chachos), debía abonar US$16 millones de capital de un bono en moneda extranjera que fue emitido en 2017 para financiar un parque eólico, que terminó vendiendo. Tampoco pagó los intereses, y así entró en default. Los reclamantes son un grupo de acreedores internacionales, que se hacen llamar ahora el “grupo AHG”, integrado por el Grupo Allianz, seguido por Credit Agricole, junto a los bancos Denske Bank, Landesbank Berlin Investment, Vontobel y el banco UBS, todas entidades que ya probaron el sabor de los defaults pergeñados por distintos gobiernos locales desde 2003 hasta la fecha, y que se tentaron con prestar nuevamente al país para obtener rápidas ganancias (contabilizaban utilidades por el bono del 9,75% anual).
En agosto del 2024, la Justicia de Estados Unidos le ordenó a La Rioja pagar a sus acreedores casi US$ 40 millones en daños y perjuicios por no realizar una serie de pagos de intereses y principal de su deuda. Además, los bonistas de la provincia solicitaron un juicio sumario en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por el default de sus "bonos verdes" por US$ 318 millones, emitidos internacionalmente bajo la ley de esa ciudad estadounidense. Y en abril del año pasado, el grupo de bonistas AHG reclamó que la provincia cancelara la totalidad de la deuda por US$ 26,3 millones. Los bonistas sostienen que la provincia no pagó “a pesar de tener un superávit presupuestario del 11% de los ingresos”.