Brasil avanza en negociaciones para importar más gas natural argentino desde Vaca Muerta, en un movimiento estratégico que podría generar miles de millones de dólares en exportaciones y consolidar a la Argentina como potencia energética sudamericana.
El director de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles de Brasil, Pietro Mendes, confirmó en el marco de CERAWeek by S&P Global que el país vecino mantiene diálogos permanentes con el Gobierno argentino para ampliar las compras de gas de Vaca Muerta. La demanda brasileña se mantiene estable en torno a los 15 millones de metros cúbicos diarios durante los últimos 15 años, con potencial de expansión, mientras los clientes industriales pagan USD 11 por millón de BTU, frente a un costo de producción offshore local de solo USD 2 a 3 por millón de BTU. El principal cuello de botella, según Mendes, es la infraestructura.
El boom de Vaca Muerta está reescribiendo el mapa energético regional. Las reservas estimadas del yacimiento neuquino oscilan entre 150 y 300 TCF (trillones de pies cúbicos), equivalentes a más de 150 años del consumo local argentino actual. En 2025, Argentina cerró con un superávit energético récord de USD 7.815 millones, impulsado por exportaciones de combustibles y energía por USD 11.086 millones (un 12,8% más que en 2024), según datos del Indec. Solo el subcomplejo gas aportó USD 1.380 millones en ventas externas.
Históricamente, en la década de 1990 la Argentina exportaba hasta 24 millones de metros cúbicos diarios de gas, principalmente a Chile. Hoy, con el desarrollo de Vaca Muerta, envía entre 10 y 12 millones de metros cúbicos diarios al país trasandino, reduciendo sus importaciones de GNL. El declive boliviano —de 65 a 30 millones de metros cúbicos diarios— abre una ventana estratégica: Tecpetrol planea iniciar exportaciones vía barcos de regasificación y licuefacción desde julio de 2027, mientras proyectos de YPF se sumarán en 2028. Expertos estiman que Argentina podría enviar a Brasil entre 5 y 15 millones de metros cúbicos diarios en el mediano plazo, e incluso hasta 10-20 millones según proyecciones del PDE 2035 brasileño.
Beneficios clave del acuerdo Para Argentina: ingresos frescos en dólares que fortalecerían el superávit comercial energético (proyectado entre USD 9.000 y 10.000 millones en 2026), generación de empleo en Neuquén y posicionamiento como exportador regional clave. Para Brasil: reducción de costos industriales, mayor seguridad energética y menor dependencia del gas boliviano y del GNL spot internacional, cuyos precios superaron recientemente los USD 17 por MMBTU. A nivel regional, se impulsaría la integración energética del Mercosur y se redefiniría el mercado sudamericano de gas.
Inconvenientes y desafíos que se presentan El principal obstáculo es la infraestructura: los gasoductos brasileños están poco desarrollados y la falta de redes competitivas limita la expansión. En Argentina, se requieren inversiones millonarias —se estima que Vaca Muerta necesitará USD 22.000 millones adicionales para sostener el salto exportador— en ampliación de ductos y reversión del Gasoducto del Norte. Además, el mercado regional sigue siendo limitado en escala, y el verdadero salto estará en las exportaciones de GNL a mercados globales. El CEO de Edge (Cosan), Demétrio Magalhães, advirtió que “el dilema entre oferta y demanda está vinculado a la infraestructura existente”.
Ricardo Markous, presidente de Tecpetrol, resumió el potencial: “Con Vaca Muerta podemos integrar el mercado brasileño usando infraestructura existente y conectando la Cuenca Neuquina con los gasoductos del norte y de Bolivia hacia Brasil”.
Este acuerdo no solo representa una oportunidad histórica para la Argentina energética, sino un punto de inflexión que podría multiplicar las exportaciones y generar un efecto dominó en toda la región. #VacaMuerta #GasNaturalArgentino #ExportacionesArgentina #BrasilEnergia #MercadoEnergeticoRegional #SuperavitEnergetico #BoomVacaMuerta