Récord histórico en inversiones en energías renovables en 2025

Finanzas Verdes

Las inversiones mundiales en energías renovables alcanzaron un nuevo récord en la primera mitad de 2025, con un total de 386.000 millones de dólares, según el Renewable Energy Investment Tracker de BloombergNEF (BNEF). Este hito representa un crecimiento del 10% respecto al mismo período de 2024, impulsado principalmente por la energía eólica marina, que atrajo 39.000 millones de dólares —superando el total de 2024— gracias a la confianza de los desarrolladores y el calendario de subastas gubernamentales, y la fotovoltaica a pequeña escala, que registró un récord de 159.000 millones de dólares debido a la caída en los precios de los módulos solares y la rapidez de implementación de estos proyectos.

Sin embargo, no todos los sectores mostraron el mismo dinamismo. La financiación para energía solar a gran escala y energía eólica terrestre se redujo en un 13% en comparación con el primer semestre de 2024, alcanzando la cuota más baja de la inversión total desde 2006. Esta caída se debe a preocupaciones sobre la rentabilidad, con un aumento de los vertidos y una mayor exposición a precios negativos de la electricidad en mercados clave, además de costos elevados fuera de China continental por presiones en la cadena de suministro e inflación. En particular, la inversión en fotovoltaica a gran escala cayó un 19%, afectada por estos factores en mercados como China continental, España, Grecia y Brasil. Los mercados con subastas gubernamentales o fuerte demanda empresarial resistieron mejor, ofreciendo ingresos estables.

En Argentina, la inversión en renovables se mantuvo sólida, respaldada por el programa RenovAr y la Ley 27.191, que fijan un objetivo de 20% de energía renovable en la matriz energética para 2025. El país aumentó su producción renovable en un 21% en 2024, con el sector eólico liderando (70% de la generación renovable) gracias a un incremento del 19,2% en generación eólica, seguido por la solar (19%). En 2025, se espera que se añadan 700 MW en nueva capacidad eólica y solar, apoyados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece estabilidad regulatoria por 30 años y beneficios fiscales para proyectos de más de 200 millones de dólares. Sin embargo, la incertidumbre económica y la necesidad de modernizar la infraestructura de transmisión limitan el ritmo de crecimiento, especialmente para proyectos a gran escala.

Por otro lado, el auge de la energía solar a pequeña escala compensó la caída global de proyectos grandes. Estos proyectos, que se implementan rápidamente y evitan cambios políticos que afecten la rentabilidad, destacaron en China continental, donde la inversión casi se duplicó debido a la caída del 82% en los precios de módulos solares desde 2022 y el apoyo a la electrificación. Sin embargo, las instalaciones solares a gran escala en China cayeron un 28% por un cambio normativo que expone a las renovables a la volatilidad de los precios de la electricidad. Según Ember, China instaló 256 GW de capacidad renovable entre enero y junio de 2025, liderando el mercado global con un 44% de la inversión nueva.

En Estados Unidos, la inversión cayó un 36% (20.500 millones de dólares menos) respecto al segundo semestre de 2024, debido a un "rush" en 2024 para asegurar créditos fiscales bajo la Inflation Reduction Act, seguido por un deterioro de las condiciones políticas bajo la administración Trump y una incertidumbre arancelaria que eleva los costos de importación. Empresas como TotalEnergies y RWE redirigieron recursos a Europa.

Por el contrario, la Unión Europea mostró un crecimiento robusto, con un aumento de 30.000 millones de dólares (+63%), impulsado por políticas favorables como REPowerEU, la caída en costos de tecnologías y un enfoque en eólica marina en el Mar del Norte, donde Polonia representó el 36% de las inversiones globales en eólica offshore. Según BNEF, esto refleja una reasignación de capital desde EE.UU. hacia Europa, donde los ingresos son más estables.

En los mercados emergentes, la inversión se mantuvo estable, con un crecimiento del 7% en el sudeste asiático por políticas de apoyo y demanda creciente. En América Latina, incluida Argentina, los mercados más pequeños lograron su mayor cuota de inversión regional, beneficiados por proyectos distribuidos y menor exposición a volatilidades globales. En Argentina, la inversión proyectada para el sector energético en 2025 alcanza los 15.000 millones de dólares, impulsada por la desregulación del mercado y el potencial en eólica y solar, aunque enfrenta retos como la modernización de la red eléctrica.

En resumen, los inversores están reasignando capital hacia regiones y tecnologías con retornos predecibles, como la eólica marina y la solar distribuida. En Argentina, las reformas y programas como RIGI impulsan el crecimiento, pero la incertidumbre económica y las limitaciones de infraestructura son desafíos clave. “Los inversores están poniendo su dinero donde los retornos son más fuertes”, afirma Meredith Annex, jefa de Clean Power en BNEF.