En la noche del pasado miércoles, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó, con 151 votos a favor y 66 en contra, un proyecto de ley que busca modificar el huso horario en Argentina durante el invierno.
El objetivo principal de esta iniciativa es ahorrar energía y aprovechar de manera más eficiente la luz solar. Ahora, el proyecto pasará al Senado para su tratamiento y eventual conversión en ley.
Para analizar la efectividad de esta medida, se entrevistó al exsecretario de Energía de la Nación durante la presidencia de Raúl Alfonsín, Raúl Olocco. El exfuncionario expresó escepticismo sobre los beneficios energéticos de esta propuesta: "No está comprobado. En algún momento se llegó a la conclusión, en virtud de los distintos consumos energéticos, que lo que no se consume a la mañana se consume a la noche. Si el argumento para cambiar el huso horario es el ahorro energético, creo que no es por ese motivo".
Olocco también señaló que, para modificar el consumo eléctrico, sería necesario implementar un horario de invierno y otro de verano, en lugar de un cambio permanente: "De esa manera, usted va a seguir viendo el sol. Desde el punto de vista del bienestar humano no me meto, no sé si corresponde este uso u otro, pero creo que a los argentinos no nos ha ido tan mal con el huso actual".
Antecedentes en Argentina
El cambio de huso horario no es una novedad en Argentina. A lo largo de la historia, el país ha implementado esta medida en varias ocasiones, principalmente con el objetivo de ahorrar energía:
1988-1989: Durante la presidencia de Raúl Alfonsín, se adoptó el cambio de horario estacional para reducir el consumo energético en un contexto de crisis económica y restricciones en el suministro eléctrico.
1991-1993: Bajo el gobierno de Carlos Menem, se intentó nuevamente el cambio de horario con fines de ahorro energético, aunque generó controversias y resistencia en varias regiones, como las provincias de Cuyo y Tierra del Fuego, debido a las dificultades que implicaba para comercios, industrias y horarios bancarios.
2007-2009: Durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, se volvió a implementar el cambio de horario en respuesta a una crisis energética. La medida buscaba reducir el consumo eléctrico en los horarios pico, pero fue suspendida tras críticas y falta de consenso sobre su efectividad.
En todos estos casos, los cambios generaron debates y resistencias, especialmente en regiones donde las diferencias horarias afectaban significativamente la vida cotidiana. Olocco recordó: "Cuando se aplicó para ahorrar energía, los problemas generados a nivel de la sociedad fueron espectaculares. En Tierra del Fuego hubo protestas, y los comercios e industrias se quejaban por las diferencias en los horarios de apertura de bancos".
¿Por qué cambiar el horario?
El exsecretario explicó que el consumo energético varía según los horarios pico, como entre las 18 y las 19 horas, o entre las 23 y las 00 horas, cuando la demanda eléctrica es alta. En cambio, en horarios de menor consumo, como las 2 de la madrugada, la energía es más barata porque muchas centrales generadoras están inactivas. "Si usted lava, plancha o usa la computadora en horarios no pico, consume mucho menos porque hay capacidad instalada de usinas térmicas, nucleares, eólicas y solares que están paradas o generando energía sin utilizar