EE.UU. amenaza con sanciones para bloquear el plan de la OMI contra la contaminación marítima

Energías Limpias

En un giro dramático que podría torpedear los esfuerzos globales contra el cambio climático, la Organización Marítima Internacional (OMI) inicia hoy su cumbre en Londres para ratificar un ambicioso plan de reducción de emisiones de carbono en el transporte marítimo. Sin embargo, la férrea oposición de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump pone en jaque este acuerdo histórico, con amenazas de sanciones comerciales y restricciones de visados que podrían intimidar a naciones aliadas.

El proyecto, conocido como el "Fondo para Cero Emisiones Netas" (NZF), busca imponer un impuesto progresivo a los buques contaminantes a partir de 2028, destinando los fondos a recompensar a barcos ecológicos y apoyar a países vulnerables al #CalentamientoGlobal. Este mecanismo no solo obligaría al sector naviero –responsable de alrededor del 3% de las emisiones globales de CO2, según estimaciones de la OMI– a transitar hacia cero emisiones netas para 2050, sino que impulsaría la demanda de combustibles limpios como el hidrógeno verde y el amoníaco, generando un mercado potencial de billones de dólares en la economía verde.

Aprobado en abril por una abrumadora mayoría de 63 países, incluyendo potencias como la Unión Europea, China, India, Brasil y Japón, el plan enfrentó la abstención de naciones insulares del Pacífico –que lo consideraron insuficiente– y la oposición de 16 países productores de hidrocarburos, como Arabia Saudita, Rusia y Emiratos Árabes Unidos. Estados Unidos, ausente en esa votación, ahora lidera el rechazo con un comunicado firmado por los secretarios de Estado Marco Rubio, de Energía Chris Wright y de Transporte Sean Duffy. "Rechazamos de manera inequívoca esta propuesta que aumentaría costos para nuestros ciudadanos y compañías", declararon, advirtiendo con "sanciones comerciales, tasas portuarias adicionales y restricciones de visados" a quienes voten a favor.

Esta postura refleja el giro climático de Trump, quien desde su regreso al poder en enero ha calificado el cambio climático como la "mayor estafa de la historia" y priorizado los combustibles fósiles, potencialmente elevando los costos económicos globales del calentamiento en hasta $38 billones anuales para 2050, según informes del IPCC. Países como Filipinas –proveedor del primer contingente mundial de marineros, con más de 400.000 trabajadores en el sector– y las islas del Caribe, dependientes de cruceros estadounidenses que generan miles de millones en turismo, podrían verse especialmente afectados por estas represalias.

Desde Europa, la UE y Reino Unido mantienen su "total apoyo" al NZF, reconociendo que las amenazas estadounidenses podrían llevar a un voto "más ajustado" con mayor riesgo de abstenciones. Una fuente europea consultada por AFP admitió: "Países sensibles a la influencia de EE.UU. podrían ser golpeados, pero seguimos optimistas". El secretario general de la OMI, el panameño Arsenio Domínguez, se mostró "muy confiado" en la ratificación final, prevista para el viernes, a pesar del silencio ante las declaraciones de Washington.

Para Argentina, esta cumbre representa una encrucijada estratégica. Tras abstenerse en abril, el país enfrenta la tentación de alinearse con EE.UU. por "ideologías", pero esto sería un "error grave", según expertos. Con la Patagonia como una de las mejores localizaciones mundiales para hidrógeno verde –un mercado proyectado en $1.4 billones para 2050 por la Agencia Internacional de Energía–, el NZF impulsaría una demanda global de combustibles limpios, beneficiando industrias locales y generando hasta 50.000 empleos en energías renovables, según estimaciones del World Economic Forum. Vecinos como Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay ya votaron a favor, posicionándose en la vanguardia de la #EconomíaVerde.

Esta reunión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC), del 14 al 17 de octubre, podría tener más impacto que la inminente #COP30 en noviembre, al descarbonizar un sector que mueve el 90% del comercio mundial, valorado en $14 billones anuales. ¿Permitirá el mundo que las amenazas de una nación frenen el progreso colectivo? El futuro del planeta está en juego. #OMI #TransiciónEnergética #TrumpClima