Argentina es pionera en reactores nucleares de América Latina

Energías Limpias

En un hito sin precedentes, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en sumarse como socio contribuyente al programa FIRST (Infraestructura Fundacional para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños), liderado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. El anuncio, hecho público el 19 de septiembre de 2025, marca un antes y un después: no solo posiciona al país como líder regional en el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR), sino que también abre la puerta a colaboraciones técnicas y financieras con más de 50 naciones asociadas.

El programa FIRST, lanzado en 2020 bajo la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado, busca construir una infraestructura global para el uso responsable de los SMR, garantizando los más altos estándares de seguridad nuclear, seguridad física y no proliferación, alineados con las directrices de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA). Para Argentina, esto representa una oportunidad única para consolidar su posición como referente tecnológico y económico en el escenario global.

Lejos de ser solo un marco regulatorio, FIRST ofrece asistencia técnica clave: desde la planificación de programas nucleares civiles hasta evaluaciones de sitios, desarrollo de regulaciones y transferencia de conocimientos en diseño de SMR. Para Argentina, esto se traduce en acceso a financiamiento, experiencia en ciclos de combustible nuclear y apoyo para exportar su tecnología propia, como el prototipo CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares).

Como socio contribuyente, Argentina se une a un exclusivo grupo que incluye a potencias como Japón, Corea del Sur y Canadá, aportando fondos, conocimientos especializados y recursos para iniciativas globales. Este ascenso al "primer plano mundial" permite al país no solo importar avances, sino también compartir su experiencia de décadas en reactores de agua pesada presurizada (PHWR), consolidada en instalaciones como Atucha. Además, en 2026, Argentina y Estados Unidos coorganizarán en Buenos Aires una conferencia regional sobre la implementación de SMR en América Latina y el Caribe, impulsando su adopción en países como Chile, Perú y México, que ya han participado en talleres previos del programa.

Impacto económico

El impacto económico es colosal. El mercado global de SMR está en auge: se proyecta que crezca de USD 7.49 mil millones en 2025 a USD 16.13 mil millones para 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 8.9%, impulsada por la demanda de soluciones energéticas limpias y modulares. Otras estimaciones son aún más ambiciosas, proyectando un salto de USD 159.4 millones en 2024 a USD 5.17 mil millones para 2035, con un CAGR del 42.31%. Incluso hay proyecciones que sitúan el mercado en USD 40-50 mil millones para 2035, especialmente en regiones como Norteamérica y Asia-Pacífico.

Para Argentina, este escenario promete una revolución económica. El sector nuclear ya representa entre el 5% y 7% de la generación eléctrica nacional, equivalente a 1,641 MWe de capacidad neta y 10 TWh anuales en 2023. Con la expansión de los SMR, esta participación podría aumentar significativamente, generando miles de empleos, impulsando la exportación de tecnología y energía, y sumando miles de millones al PIB en un sector que, a nivel regional, se valora en cientos de millones.

Del futuro a FIRST

El ingreso de Argentina a FIRST no es solo un logro técnico, sino un paso estratégico para consolidar su liderazgo en el sector nuclear de América Latina. Con el respaldo de la OIEA y aliados globales, el país está listo para aprovechar el potencial de los SMR y transformar su matriz energética. La conferencia de 2026 en Buenos Aires será un escaparate para mostrar al mundo el compromiso argentino con una energía limpia, segura y sostenible.

En un contexto global donde la demanda de soluciones energéticas innovadoras crece exponencialmente, Argentina no solo se suma a la carrera nuclear: la lidera. Este hito marca el comienzo de una nueva era, donde la tecnología y la colaboración internacional posicionan al país como un actor clave en la transición hacia un futuro energético más verde y competitivo.