Rusia mandó a cerrar la Fundación Elton John acusada de promover relaciones sexuales no tradicionales

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Las autoridades de Rusia declararon como “indeseables” las actividades de la Fundación Elton John contra el VIH, lo que obliga al cierre inmediato de sus operaciones dentro del país. La decisión fue anunciada por la Fiscalía General de Rusia, que acusó a dos organizaciones no gubernamentales que llevan el nombre de Elton John de promover valores contrarios a los principios que el gobierno de Moscú define como “espirituales y morales tradicionales”. Concretamente prohibió las actividades de dos fundaciones llamadas “Fundación Elton John contra el SIDA” registradas una en Estados Unidos y la otra en el Reino Unido.

Según el comunicado oficial, el motivo principal de la sanción radica en que la Fundación, activa desde 1992, “apoya a asociaciones públicas sobre prevención y lucha contra el sida entre los grupos más vulnerables (...) y busca superar la discriminación y el abandono de personas con VIH y personas con ideas no tradicionales”. No obstante, el texto agrega que, “en un aspecto más general, se centra en la promoción de las relaciones sexuales no tradicionales, los modelos familiares occidentales y la reasignación de género”.

Las autoridades rusas acusaron también a la organización de “participar en una campaña de información occidental para denigrar a Rusia” desde el inicio de la invasión a Ucrania. Moscú sostuvo que la fundación coopera con varias ONG que actúan como “agentes extranjeros” en el país.

Las Fundaciones Elton John contra el Sida creadas por el cantante y compositor británico gay, que en el pasado dieron conciertos con entradas agotadas en Rusia, se manifestaron en contra de lo que calificaron de discriminación inaceptable contra los homosexuales por parte de las autoridades rusas. El presidente Vladimir Putin rechazó tales afirmaciones. Presentó a Rusia como un bastión de "valores tradicionales" en una lucha existencial con un Occidente decadente. La Fundación Elton John contra el SIDA se declaró "desolada" por la decisión, que, según dijo, le impedirá proporcionar atención vital a las personas que viven con VIH en Rusia.

Según la Fundación: "este trabajo es urgente. En 2024 había más de 1,2 millones de personas que vivían con VIH en Rusia, y más de 430.000 no recibían tratamiento. La decisión de hoy sin duda pondrá en peligro vidas e interrumpirá los esfuerzos críticos de prevención del VIH". La fiscalía calificó a la fundación como una influencia maligna. "Cuando un músico toca junto a los partidarios de la democracia, se obtiene propaganda. Y si Elton John está al piano, no se trata sólo de propaganda antirrusa", dijo en un comunicado en su canal oficial de Telegram. "Las ONG (organizaciones no gubernamentales) participan activamente en una campaña de información orquestada por el 'Occidente colectivo' para desacreditar los valores tradicionales y escalar las tensiones sociales", añadió.

En otro comunicado publicado en su sitio web, la fiscalía se quejaba de que la fundación promoviera "las relaciones sexuales no tradicionales, los modelos de familia occidentales y la reasignación de género". Sin citar ejemplos, el comunicado también acusaba a la fundación de participar en lo que denominaba una campaña occidental para "denigrar a Rusia" por su guerra en Ucrania, algo que el fiscal calificó de "operación militar especial". Putin animó a las mujeres a tener al menos tres hijos para luchar contra el descenso de la natalidad y una ley de 2022 amplió la prohibición de la "propaganda LGBT" para prohibir eficazmente cualquier expresión pública relativa a la homosexualidad. En noviembre, la Cámara Baja del Parlamento ruso votó por unanimidad prohibir lo que las autoridades calificaron de propaganda perniciosa en favor de un modo de vida sin hijos.

La Fundación informó recaudó más de 600 millones de dólares desde su creación y financió más de 3.100 proyectos en 95 países, enfocados en ampliar el acceso a tratamientos, reducir el estigma LGBTQ+ y erradicar el sida como amenaza de salud pública. Su exclusión en Rusia representa una nueva ofensiva del Kremlin contra organizaciones internacionales que defienden derechos humanos y diversidad.