Milei no dejo minoría sin atacar en Davos

Diversidad

En su reciente discurso en Davos, el presidente Javier Milei generó controversia al lanzar ataques a diversas comunidades, incluyendo a personas trans, parejas homosexuales que adoptan hijos, mujeres y migrantes. En un tono desafiante, Milei prometió "ir a buscar al último rincón" a los "zurdos hijos de puta", lo que desató una ola de críticas desde diferentes sectores, incluyendo organizaciones de derechos humanos y la comunidad LGBT+.

Milei, en su intento por sacudir al establishment, utilizó un lenguaje que recuerda a la retórica de la ultraderecha estadounidense, refiriéndose a lo que él denomina "wokismo" (el término "woke" se usaba en los sesentas en la lucha de los derechos civiles de Estados Unidos, antirracistas y feministas, pero la alt-right se lo apropió para referirse de forma despectiva a toda lucha de una minoría o grupo minorizado). El Presidente dijo que "el wokismo es la epidemia que hay que curar y el cáncer que hay que extirpar”. Y enumeró a sus enemigos: "Feminismo, diversidad, inclusión, equidad, inmigración, aborto, ecologismo, ideología de género".

El presidente también hizo afirmaciones controvertidas sobre las parejas homosexuales, sugiriendo que la agenda LGBT+ promueve confusiones sobre la identidad de género y citando un caso de abuso en Estados Unidos donde dos americanos homosexuales que, enarbolando la bandera de la diversidad sexual, fueron condenados a cien años de prisión por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años", para generalizar sobre la comunidad.

En cuanto a las personas trans, acusó a la legislación actual de dañar a los niños a través de tratamientos hormonales y cirugías: "Están dañando irreversiblemente a niños sanos mediante tratamientos hormonales y mutilaciones, como si un menor de cinco años pudiera prestar su consentimiento a semejante cosa", afirmó. Y cargó contra una "legislación absurda en la que el Estado tiene que financiar hormonas y cirugías millonarias para cumplir con la autopercepción de ciertos individuos. Recién hoy estamos viendo los efectos de toda una generación que mutiló su cuerpo, promovidos por una cultura de la relatividad sexual que tendrá que pasar su vida entera en tratamientos psiquiátricos para afrontar lo que se hicieron" y descalificó las críticas a sus comentarios como "acusaciones de homofobia o transfobia".

Respecto a las mujeres, Milei argumentó que el feminismo radical busca privilegios en lugar de igualdad, y negó la existencia de una brecha salarial, afirmando que las diferencias en ingresos se deben a la elección de profesiones.
También, el presidente se quejó de que "en muchos países supuestamente civilizados si uno mata a la mujer se llama femicidio, y eso conlleva una pena más grave que si uno mata a un hombre solo por el sexo de la víctima".

En su crítica a los migrantes, Milei se alineó con posturas de la administración Trump, describiendo a los inmigrantes com “ hordas que abusan, violan o matan a ciudadanos europeos que solo cometieron el pecado de no haber adherido a una religión en particular” y  lamentó ser etiquetado como racista por cuestionar estas situaciones.

A pesar de la controversia, varios funcionarios del gobierno, como Patricia Bullrich, defendieron el discurso de Milei, afirmando : "Se acabó la era de los débiles". "Basta de tibieza, basta de corrección política. Hoy volvimos a ser un país que inspira, que marca el rumbo y que lidera".

Pero, las críticas llegaron de todos lados. La presidenta de la Comisión de Mujeres y Diversidad de Diputados, Mónica Macha, consideró que lo que dijo Milei "es una habilitación para que los varones violentos no sientan que están haciendo algo mal o que van a tener alguna consecuencia de sus actos". También lo repudió la senadora de UxP Anabel Fernández Sagasti, que dijo: "necesitan retroceder un siglo para que los avances de la sociedad sean descartados y así "los fuertes" "los superiores" dominar y extraer las riquezas de los argentinos".

Desde el colectivo Ni Una Menos criticaron su discurso. "Fue una performance global de autoritarismo misógino homo transfóbico que, en conjunto con la amenaza de persecución a lo que él llama´zurdos', nos pone en una situación de pasaje de umbral en términos de violencia política y habilitación de la violencia en general. Esperamos que el sistema institucional reaccione a la altura", advirtió Luci Cavallero. Según información de La Casa del Encuentro, solo en 2024, hubo 318 víctimas de violencia de género (283 femicidios, 3 lesbicidios, 8 trans/travesticidios y 24 femicidios vinculados de varones). Una víctima cada 27 horas. Amnistía Internacional publicó un extenso racconto de los números que Milei niega. "Las mujeres deben trabajar 8 días y 10 horas más que los varones para ganar lo mismo en un mes", indicaron.

 El presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, le advirtió a Milei que "un presidente de todo un país no puede usar ejemplos extremos para descalificar a nadie, en este caso a las parejas homosexuales y a la comunidad LGTBIQ+. Su discurso es antiguo, discriminatorio y constituye una forma de apartheid". “Es absolutamente irresponsable vincular la lucha por los derechos de las diversidades con conceptos como el abuso infantil o la pedofilia", consideró también la diputada radical Danya Tavela.

 El Frente Nacional Orgullo y Lucha consideró que el discurso de Milei fue "homoodiante, misógino y transfóbico". "Sus dichos incitan el odio y la violencia hacia las mujeres y las personas LGBTINB+, y contrarían la legislación nacional y las normativas internacionales que reconocen y protegen nuestros derechos", advirtieron. 

El ex jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta pidió: "Basta de violencia Las palabras importan. Insultar, humillar y amenazar a quienes piensan diferente nos aleja de la democracia y el pluralismo". La exdiputada del FIT Myriam Bregman anunció que presentará otra denuncia contra el presidente, algo que también hizo el diputado socialista Esteban Paulón.