China domina la era renovable: Informe Ember confirma su crecimiento masivo.

Energías Limpias

China registra un crecimiento masivo de energía solar y eólica que duplica su capacidad en tres años y supera al carbón, según el Informe Ember 2025. Este hito impulsa la Tercera Revolución Energética, la electrificación global y la descarbonización hacia la neutralidad de carbono, redefiniendo la transición energética mundial.

Los datos del Informe Ember no dejan lugar a dudas: China lidera de forma abrumadora el despliegue de energía solar y energía eólica. En solo tres años, hasta 2024, la capacidad combinada de estas fuentes se duplicó hasta alcanzar 1.408 GW, superando por primera vez la del carbón a inicios de 2025. En el primer semestre de 2025, la generación solar creció un 43 % y la eólica un 16 %, cubriendo más del 84 % del aumento de la demanda eléctrica y logrando incluso reducir la generación fósil en un 2 %. Este crecimiento masivo de energía solar y eólica en China no es un simple avance técnico: marca el punto de inflexión de la Tercera Revolución Energética y obliga a una reevaluación profunda de los marcos cognitivos, las vías de desarrollo y los sistemas de evaluación tradicionales.

Expertos internacionales coinciden en que el núcleo de esta transformación reside en la electrificación de la energía y la descarbonización de la electricidad. “La generación de energía renovable, en particular la eólica y la solar, pasará de fuente complementaria a principal, proporcionando electricidad verde abundante e inagotable”, señala el análisis que acompaña los datos del Informe Ember. Sin embargo, la intermitencia de estas fuentes exige fuentes complementarias fiables como la energía térmica con CCUS y la energía nuclear para garantizar seguridad y regulación del sistema.

Bajo esta nueva perspectiva del poder, surge la reelectrificación en dos dimensiones. La directa sustituye combustibles fósiles por electricidad en industria, transporte y edificación: hornos de arco eléctrico en lugar de altos hornos, vehículos eléctricos en vez de motores de combustión, y calefacción eléctrica en edificios. La indirecta, aún más disruptiva, convierte el excedente de electricidad verde en combustibles verdes como hidrógeno, amoníaco o sintéticos, creando almacenamiento a escala transestacional y nuevas rutas de transferencia energética. #EnergiaRenovable #TransicionEnergetica

Paralelamente, los atributos temporales y de emisiones de carbono de la electricidad cobran relevancia crítica. Los precios pueden multiplicarse por diez o veinte en momentos de escasez y volverse negativos en exceso de oferta, mientras que cada kWh de carbón emite unos 0,8 kg de CO₂ frente a prácticamente cero en solar y eólica. Urge, por tanto, establecer estándares internacionales de contabilidad del carbono eléctrico que guíen producción y consumo hacia mayor absorción de electricidad verde.

En materia de eficiencia energética, el paradigma tradicional queda obsoleto. En sistemas dominados por energía solar y eólica con costo marginal cero, ya no basta con maximizar la eficiencia física de los dispositivos. Se impone una nueva perspectiva de la eficiencia energética centrada en la eficacia del sistema: utilizar cada kilovatio-hora renovable en el lugar, momento y precio óptimos. Tecnologías como la electrólisis o el almacenamiento, aunque generan pérdidas, evitan el desperdicio de excedentes y abren vías inéditas de valorización. #EnergiaSolar #EnergiaEolica

Finalmente, la seguridad energética experimenta su mayor revolución. El viejo principio de “generación dependiente de la carga” cede paso al de “carga dependiente de la generación”. La demanda debe volverse flexible y adaptarse a la variabilidad renovable mediante big data, inteligencia artificial, centrales eléctricas virtuales, respuesta de la demanda, V2G y almacenamiento a distintas escalas. “Abandonar la idea de que las renovables deben imitar a las tradicionales es imprescindible para construir un sistema flexible y resiliente”, advierten los analistas.

Este crecimiento masivo de energía solar y eólica en China no solo acelera la neutralidad de carbono global, sino que impone una transformación cognitiva urgente en todo el planeta. La Tercera Revolución Energética ya no es una promesa: es una realidad que exige nuevos marcos mentales, nuevas tecnologías y nuevos modelos de negocio. El mundo observa y, sobre todo, debe actuar. #TerceraRevolucionEnergetica #Descarbonizacion #ChinaEnergiaVerde #NeutralidadCarbono