Energía solar flexible, paneles solares perovskita, nanotubos de carbono y energía limpia: un avance científico de la University of Surrey podría transformar el acceso global a la energía renovable, con dispositivos más duraderos, eficientes y asequibles que facilitan su uso en ciudades, zonas rurales y superficies curvas. #EnergiaSolar #InnovacionSustentable
Investigadores del Advanced Technology Institute de la University of Surrey, en Reino Unido, han logrado un hito en la fabricación de paneles solares flexibles al sustituir el óxido de indio y estaño (ITO) —un material costoso, escaso y frágil— por nanotubos de carbono de pared simple en células solares de perovskita.
El equipo, liderado por los profesores Wei Zhang y Ravi Silva, junto a la doctora Jing Zhang, demostró que este cambio no solo mantiene la transparencia esencial para captar luz solar, sino que mejora significativamente la conductividad eléctrica mediante un tratamiento con ácido sulfúrico y una delgada capa estabilizadora de níquel.
Los resultados son contundentes: tras un mes de exposición continua a calor, humedad y luz intensa, los nuevos dispositivos conservaron más del 95% de su rendimiento original, mientras que los tradicionales basados en ITO perdieron gran parte de su capacidad. En pruebas de resistencia mecánica, soportaron 1.000 ciclos de flexión con solo un 5% de pérdida de eficiencia, sin grietas ni desprendimientos, frente a una caída de hasta tres cuartas partes en los paneles convencionales.
La producción escala con la técnica de deposición química en fase vapor de rollo a rollo, ya usada en la industria electrónica, lo que reduce costos en aproximadamente USD 200 por metro cuadrado —hasta seis veces más barata que el proceso de ITO—. Además, al eliminar el indio, un recurso escaso con alta huella energética en su extracción, esta tecnología disminuye el impacto ambiental de la fabricación solar. #PanelesSolaresFlexibles #NanotubosDeCarbono
Las células de perovskita, base de este avance, destacan por su bajo costo, procesamiento a bajas temperaturas y alta eficiencia, lo que las hace ideales para aplicaciones en superficies curvas, tejidos, objetos portátiles y entornos urbanos o rurales donde los paneles rígidos tradicionales no encajan.
Este desarrollo resuelve dos barreras históricas: la fragilidad y la inestabilidad a largo plazo, abriendo la puerta a una producción masiva viable comercialmente.
El potencial de implementación es enorme. Según proyecciones de mercado, el sector de células solares de perovskita crecerá exponencialmente, pasando de valores cercanos a los USD 267-400 millones en 2025 a cifras que podrían alcanzar entre USD 1.000 y 17.800 millones hacia 2030-2031, con tasas anuales compuestas (CAGR) superiores al 35-48% en varios informes especializados. Por su parte, el mercado de paneles solares flexibles se estima en torno a los USD 500-600 millones en 2025 y podría superar los USD 1.000-5.000 millones para 2032, impulsado por la demanda de soluciones ligeras y adaptables.
En el contexto global, la energía solar instalará capacidades récord, con proyecciones que apuntan a más de 600-900 GW anuales hacia 2030, duplicando o triplicando las cifras actuales y consolidándose como la principal fuente renovable. Esta innovación británica acelera esa transición, democratizando el acceso a energía limpia y reduciendo dependencia de combustibles fósiles. #EnergiaRenovable #Perovskita #TransicionEnergetica #Sustentabilidad